España en la vanguardia de la lucha contra la peste porcina africana
La peste porcina africana (PPA), considerada uno de los virus más letales y complejos de combatir, ha regresado a territorio español después de 31 años. La detección reciente de cazadores jabalíes infectados cerca de Barcelona ha reactivado la alarma sanitaria y la investigación para contener esta enfermedad mortal para los animales porcinos.
Un virus mortal sin vacuna eficaz
Especialistas en salud animal y veterinarios coinciden en que actualmente no existe una vacuna segura y eficaz aprobada para la PPA. En más de cinco décadas buscando soluciones, los experimentos han enfrentado serias dificultades para obtener inmunización duradera, debido a la naturaleza aguda del virus que provoca hemorragias internas y muerte rápida en los cerdos infectados.
El virus, parecido en sus efectos a otros virus hemorrágicos como el ébola, puede acabar con todo un rebaño en cuestión de días si entra en una granja. La prevención sigue siendo la única arma efectiva contra este patógeno.
Proyectos españoles que lideran la innovación
El proyecto Vacdiva de la Universidad Complutense de Madrid
Una de las iniciativas más avanzadas es el proyecto Vacdiva, liderado por la Universidad Complutense de Madrid. Este proyecto, apoyado con una financiación de 10 millones de euros otorgada por la Unión Europea y desarrollado entre 2019 y 2024, involucró a más de 20 instituciones y multinacionales del sector veterinario. Aunque finalizó sin la aprobación oficial de una vacuna, generó dos prototipos con alta eficacia, capaces de reducir la transmisión y proteger hasta un 80% contra las cepas circulantes en Europa.
Según Marisa Arias, profesora del Centro de Investigación en Sanidad Animal CISA-INIA del CSIC, el reto actual radica en completar los estudios necesarios para obtener la autorización por parte de la Agencia Europea del Medicamento y así lograr la comercialización, aunque reconoció que este proceso no será inmediato.
WildASF-VAX: el equilibrio entre seguridad y eficacia
José Ángel Barasona, investigador del proyecto WildASF-VAX también en la Universidad Complutense, explica que la dificultad principal para crear una vacuna reside en encontrar un balance entre eficacia y seguridad. Las vacunas vivas atenuadas, que son las más prometedoras, presentan riesgos adicionales ya que pueden revertir a un estado virulento o causar efectos secundarios. En consecuencia, se trabaja con virus atenuados que generan una viremia transitoria para estimular una respuesta inmunitaria adecuada.
Los expertos coinciden en que esta vacuna no será universal sino que deberá adaptarse a las características específicas de cada región o zona de Europa.
Hipra y el proyecto Vax4ASF: esperanza para 2026
La farmacéutica catalana Hipra, reconocida mundialmente tras crear la primera vacuna española contra la COVID-19, lidera el consorcio europeo Vax4ASF desde 2024, que reúne 17 socios para desarrollar una vacuna contra la PPA. En colaboración con el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, Hipra tiene ya prototipos listos para comenzar los ensayos en animales durante 2026.
Marta Sitjà, directora de I+D de Salud Animal en Hipra, asegura que su objetivo es crear una vacuna segura y eficaz adaptable a las demandas de todo el continente europeo. Sin embargo, advierte que su comercialización tampoco será inmediata, y dependerá de la validación de los resultados y de trámites regulatorios con la Comisión Europea.
Investigación sobre la resistencia natural en especies africanas
Otro camino prometedor lo sigue un equipo del Centro de Regulación Genómica en Barcelona, que analiza por qué especies africanas como el jabalí verrugoso y el potamóceros pueden resistir el virus, mientras que el cerdo doméstico sucumbe rápidamente. Comprender los mecanismos de esta resistencia natural puede abrir la puerta al desarrollo de nuevas medidas para proteger a la cabaña porcina doméstica, vital para la economía agroalimentaria mundial.
La complejidad de combatir la peste porcina africana
La PPA representa un desafío complejo por su alta letalidad, la falta de anticuerpos neutralizantes, y los mecanismos de evasión del sistema inmunológico. La falta de vacuna eficaz convierte a la prevención y la vigilancia estricta en las mejores armas para detener su propagación.
Mientras tanto, científicas y científicos españoles continúan a la cabeza de la investigación europea y mundial, con la esperanza de que en un futuro próximo se disponga de vacunas que permitan finalmente controlar esta grave amenaza para la ganadería y la seguridad alimentaria.
Para profundizar:
- Agencia Europea del Medicamento
- Hipra – Salud Animal
- CSIC – Centro de Investigación
- Centro de Regulación Genómica
Imagen: www.abc.es




