- May 14, 2026

Estados Unidos puede denegar visados a personas con obesidad y enfermedades crónicas

Estados Unidos endurece las condiciones para otorgar visados por razones médicas

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha emitido una directriz que ordena a sus consulados y embajadas aplicar restricciones para negar visados a personas con ciertas enfermedades crónicas, como obesidad, diabetes y cáncer. El principal motivo detrás de esta medida es evitar que inmigrantes ingresen al país buscando tratamientos médicos que no pagarán.

Ampliación de criterios médicos para la denegación de visados

Desde el 6 de noviembre de 2025, las sesiones diplomáticas de EE.UU. han comenzado a aplicar una instrucción que va más allá de las enfermedades infecciosas, tradicionalmente el principal criterio para inadmitir solicitantes de visados. Ahora, enfermedades crónicas potencialmente costosas para el Estado, como las cardiovasculares, respiratorias, metabólicas, neurológicas y mentales, forman parte de los criterios para la evaluación durante el proceso consular.

Obesidad, enfermedad relacionada con apnea del sueño, hipertensión y depresión, es uno de los principales puntos resaltados en esta nueva guía enviada por Marco Rubio, bajo la administración Trump. Esta medida se ampara en la regla de «carga pública», que busca asegurar que los solicitantes pueden cubrir sus necesidades médicas sin depender de fondos gubernamentales.

Contexto normativo previo

Hasta ahora, factores como el VIH se consideraban motivos para denegación, pero con excepciones para quienes puedan demostrar recursos económicos y seguro médico. Sin embargo, la nueva orden añade un espectro más amplio de condiciones para evaluar posibles cargas financieras futuras. Además, la edad, número de dependientes y discapacidades en el núcleo familiar también están siendo consideradas como factores para negar visados.

Justificación económica y sus críticas

La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, defendió la norma argumentando que se trata de una política vigente desde hace más de un siglo para proteger los recursos de los contribuyentes norteamericanos. Según Kelly, negar visados a personas que podrían requerir atención médica financiada con fondos públicos contribuye a preservar los recursos sanitarios para los ciudadanos estadounidenses.

Sin embargo, esta decisión ha sido criticada tanto por expertos en salud pública como por juristas especialistas en inmigración. Se alerta sobre las posibles consecuencias humanitarias, pues muchas de las enfermedades incluidas, como la hipertensión o el asma, son tratables y no deberían ser motivo de exclusión migratoria.

Charles Wheeler, de la organización Catholic Legal Immigration Network, señala que esta directriz rompe con el principio de proporcionalidad al rechazar visados basándose en suposiciones sobre costes futuros en lugar de riesgos médicos comprobados.

Un país con altos índices de obesidad y diabetes

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que el 16% de adultos en el mundo sufren obesidad, pero en Estados Unidos la cifra alcanza el 40%. Además, la diabetes afecta aproximadamente al 15,8% de la población adulta norteamericana, incluyendo casos no diagnosticados.

Esta medida parece contradictoria en un país donde estas enfermedades son muy prevalentes y se está luchando internamente contra ellas. Al mismo tiempo que restringe el acceso a extranjeros con estas condiciones, EE.UU. enfrenta un problema sanitario significativo dentro de sus propias fronteras.

Impacto en la política migratoria de la administración Trump

Esta nueva directriz se enmarca dentro de una política migratoria más restrictiva impulsada por el Gobierno de Donald Trump. Estas restricciones incluyen vetos a viajeros de determinados países, ampliación de detenciones en lugares previamente exentos, y restricciones en visados para estudiantes y visitantes.

Los consulados estadounidenses ahora tienen mayor discreción para negar visados basándose en enfermedades crónicas, edad y dependientes, intensificando la aplicación de la regla de «carga pública» con un enfoque más estricto y amplio.

Fuentes oficiales reconocen que esta orden no pasó por una revisión médica formal ni consulta con centros especializados como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Esto ha generado preocupación entre sectores especializados y asociaciones médicas.

Excepciones y futuros retos

Los solicitantes de visados humanitarios, como los refugiados, quedan exceptuados de esta norma, aunque cabe señalar que la Administración Trump también ha realizado recortes en esos programas.

El enfoque de autosuficiencia económica y la evitación de cargas públicas conforman el fundamento que justifica esta orden administrativa, generando un nuevo frente de exclusión basado en la salud y economía.

Conclusión

La medida de Estados Unidos para negar visados a personas con obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas redefine las políticas migratorias bajo la justificación económica de evitar cargas financieras al Estado. Sin embargo, esta iniciativa ha recibido críticas por sus posibles impactos humanitarios y por la coexistencia de estas mismas enfermedades en la sociedad estadounidense.

Queda por ver cómo esta directriz afectará al flujo migratorio, la población potencialmente excluida y la reputación internacional de las políticas migratorias de Estados Unidos.

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Imagen: www.abc.es

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