China regula a influencers y creadores de contenido en temas profesionales
El gobierno de China ha promulgado nuevas medidas para regular el ámbito digital, especialmente dirigido a los influencers y anfitriones de transmisiones en vivo. Según las recientes normativas anunciadas por la Administración Nacional de Radio y Televisión de China (NRTA), los creadores de contenidos deberán demostrar tener calificaciones oficiales para abordar temas profesionales como medicina, derecho, educación o finanzas.
Objetivos de la nueva regulación
Esta iniciativa forma parte de un conjunto de regulaciones destinadas a controlar la creciente industria del live-streaming, una de las más lucrativas en China. La NRTA indica que los anfitriones de estas plataformas asumen una responsabilidad significativa al comunicar ciencia y cultura, por lo que es imprescindible que acrediten su formación para brindar información confiable a la audiencia.
Requisitos académicos y prácticas prohibidas
Si bien el comunicado oficial no detalla cuáles serán los títulos válidos, se especifica que únicamente quienes cuenten con credenciales reconocidas podrán hablar de temas que exigen un alto nivel de profesionalidad. Además de los requisitos de formación, se incluyen 31 prácticas expresamente prohibidas para los creadores de contenido. Entre ellas destacan:
- Promover juegos de azar, violencia o drogas.
- Difundir mensajes que contradigan o distorsionen el liderazgo del Partido Comunista.
- Mostrar conductas relacionadas con derroche o consumo extremo, como las transmisiones mukbang, donde se consume una cantidad exagerada de comida en vivo.
Control y censura reforzados en plataformas digitales
Estas medidas amplían las restricciones previas y fortalecen la censura ideológica en las redes chinas. Según autoridades, el objetivo es combatir la desinformación y proteger la estabilidad social, aunque críticos advierten que limita la pluralidad y fortalece el control estatal sobre la opinión pública.
Las principales redes sociales como Douyin (versión local de TikTok), Bilibili y Weibo deberán verificar las credenciales de los creadores, exigir fuentes verificables en sus publicaciones y aclarar el origen del contenido, incluyendo si proviene de inteligencia artificial, estudios, informes o son simplemente opiniones personales.
Responsabilidad y vigilancia en las plataformas
Además, estas plataformas deberán educar a sus usuarios sobre las nuevas normativas y establecer sistemas de vigilancia que garanticen la transparencia y veracidad de la información publicada. En caso de incumplimiento, se contempla la suspensión o eliminación de cuentas que no cumplan con los requisitos. De este modo, estas compañías tecnológicas asumen un rol similar al de organismos de control estatal, convirtiéndose en guardianes del discurso digital.
El fenómeno del live-streaming bajo supervisión
El auge del live-streaming en China ha sido espectacular, con millones de personas consumiendo diariamente transmisiones en vivo que van desde tutoriales de cocina hasta asesorías médicas y financieras. Sin embargo, el crecimiento llamó la atención de las autoridades, que buscan asegurar que el contenido en Internet refleje los valores socialistas y sirva a los objetivos del Estado, bajo la supervisión del Partido Comunista Chino (PCCh).
Medidas concretas de la Administración del Ciberespacio de China
Esta nueva regulación amplía disposiciones vigentes desde agosto de 2025, cuando se impusieron restricciones para evitar la difusión de información médica falsa o engañosa. Anteriormente, ya existía la obligación de verificar la identidad de los autores y eliminar publicidad encubierta.
Extensión a otros ámbitos profesionales
Ahora, la validación se extiende a todas las áreas consideradas sensibles. Los creadores con más de un millón de seguidores deberán acreditar títulos universitarios o certificaciones profesionales para tratar temas como medicina, derecho, historia o finanzas. En caso contrario, podrán perder el derecho a hablar sobre estos asuntos.
Campaña para garantizar veracidad y responsabilidad
La Administración del Ciberespacio de China (CAC) desarrolla una campaña para asegurar contenido veraz y responsable, enfocada en cuatro principales áreas de control:
- Evitar la explotación y el engaño mediante suplantación de identidades o información inventada en temas sensibles.
- Prevenir la distorsión de hechos a través del uso de inteligencia artificial para crear noticias falsas o manipular eventos.
- Controlar el etiquetado adecuado para evitar confusión y engaños en la procedencia del contenido.
- Bloquear el uso de certificaciones falsas o datos inventados en ámbitos profesionales.
Consecuencias y críticas a la medida
El propósito declarado es luchar contra rumores y proteger a los ciudadanos de la desinformación, construyendo un Internet «sano y ordenado«. No obstante, en la práctica, refuerza un control estatal más exhaustivo, limitando la espontaneidad y diversidad que coexistían en los primeros años del live-streaming.
En última instancia, el Estado se posiciona como árbitro del conocimiento en línea y, bajo el pretexto de frenar la desinformación, China avanza hacia un modelo donde la información debe ajustarse a la narrativa oficial, consolidando su influencia sobre la comunicación digital.
Imagen: www.abc.es




