Prórroga de la tregua arancelaria entre EEUU y China
En el edificio Rosenbad, sede del Gobierno sueco en Estocolmo, se han desarrollado durante esta semana intensas conversaciones entre Estados Unidos y China, encabezadas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng. Esta tercera ronda de negociaciones ha culminado con la decisión de extender la tregua arancelaria vigente desde mayo, que expiraba el 12 de agosto, por un período adicional de 90 días.
Contexto y objetivos de las negociaciones
Las negociaciones, marcadas por una fuerte resistencia china, se han centrado en la disputa comercial con los aranceles impuestos por Estados Unidos, situación que sigue afectando la relación entre ambas potencias. El viceministro de Comercio chino, Li Chenggang, anunció la decisión de prolongar la pausa en las medidas arancelarias para evitar un incremento abrupto de tensiones.
Esta tregua busca mantener el statu quo con aranceles en torno al 30% a productos exportados desde China hacia Estados Unidos, y su ampliación supone una oportunidad para lograr un acuerdo definitivo que pueda incluir una reunión a nivel presidencial entre Donald Trump y Xi Jinping antes de finalizar el año.
Importancia de la sede de las negociaciones
El Gobierno sueco ha jugado un papel destacado como mediador, brindando su sede para estas importantes conversaciones. Suecia ya ha sido escenario de acuerdos internacionales previos, tales como los Acuerdos de Oslo entre Israel y Palestina en los años 90 o el proceso de paz en Yemen en 2018, lo que refuerza su rol como facilitador en conflictos globales.
Exigencias chinas y postura estadounidense
China ha defendido su posición con firmeza, logrando que Estados Unidos suspenda ciertas restricciones sobre la exportación de tecnología china, según reporta Financial Times. Sin embargo, Pekín no está completamente conforme, ya que mantiene demandas significativas, entre ellas el control sobre el mercado global de tierras raras e imanes, cruciales para aplicaciones en defensa y tecnología.
El economista Cyrus de la Rubia comenta que, a diferencia de la Unión Europea, China posee estrategias negociadoras más duras porque no depende la seguridad estadounidense, permitiendo que pueda afrontar prolongadas negociaciones sin ceder a presiones inmediatas.
Repercusión en Europa
La Unión Europea no ha podido evitar verse afectada por esta disputa. El canciller alemán Friedrich Merz ha expresado abiertamente su preocupación ante un posible deterioro económico y un aumento de la inflación que impactaría sus exportaciones debido a las tensiones comerciales entre Washington y Pekín.
Tensiones en comercio tecnológico y minerales estratégicos
Las conversaciones gestadas en Ginebra y Londres en meses anteriores se enfocaron en mitigar los aranceles y restaurar el flujo de minerales estratégicos, especialmente tierras raras, así como la exportación de chips de alta tecnología para inteligencia artificial, como los desarrollados por Nvidia.
Estados Unidos acusa a China de inundar el mercado global con productos de bajo costo, mientras Pekín sostiene que los controles aplicados por Washington responden a intereses de seguridad nacional para frenar su desarrollo tecnológico.
Demandas específicas de China
La delegación china, liderada por He Lifeng, insiste en:
- Garantizar el acceso a fuentes energéticas como el petróleo ruso e iraní.
- Mantener la independencia operativa de plataformas tecnológicas como TikTok.
- Eliminar aranceles de hasta el 145% impuestos a sectores industriales como vehículos eléctricos, acero, paneles solares y farmacéuticos.
- Asegurar el acceso a tecnologías clave, incluidos semiconductores, chips de IA y motores aeronáuticos, para preservar competitividad industrial.
China evita hacer concesiones unilaterales y exige respeto mutuo, utilizando el control sobre materias primas estratégicas como palanca en la negociación, según fuentes diplomáticas en Berlín y expertos como Wu Ximbo, asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.
Impacto global y perspectivas futuras
La disputa arancelaria entre Estados Unidos y China trasciende su ámbito bilateral y afecta a las cadenas de suministro a nivel global. La imposición de aranceles equivaldría a un embargo comercial que podría desestabilizar mercados y sectores económicos estratégicos en todo el mundo.
A pesar de la tensión, expertos indican que ambos países reconocen la necesidad de mantener un diálogo a nivel máximo para evitar un agravamiento de la situación.
El papel de las ‘cartas’ de negociación chinas
China exhibe un juego de cartas fuertes, que incluyen su dominio sobre minerales de tierras raras, baterías para vehículos eléctricos y drones, y la influencia sobre las operaciones tecnológicas en Estados Unidos, como las condiciones de desinversión de TikTok. Estas cartas ofrecen a Pekín capacidad de maniobra considerable para negociar desde una posición estratégica sólida.
Conclusión
La extensión de la tregua arancelaria por 90 días tras las negociaciones en Estocolmo representa un respiro temporal en la disputa comercial más importante del mundo. No obstante, las diferencias sustanciales entre Estados Unidos y China, sumadas a la presión que la situación genera en Europa y el resto del mundo, hacen prever que el camino hacia un acuerdo definitivo siga siendo complejo y prolongado.
Para más información sobre economía y comercio internacional puede consultar nuestra sección de Economía Local y Global y el portal oficial de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
Imagen: www.abc.es




