El Ministerio de Sanidad incorpora la atención en lenguas cooficiales en el Estatuto Marco
El Ministerio de Sanidad ha incluido en la última versión del anteproyecto de Estatuto Marco una novedad relevante: el personal sanitario deberá atender a los pacientes en la lengua cooficial correspondiente de cada comunidad autónoma cuando así lo soliciten. Esta medida busca blindar legalmente el derecho lingüístico dentro del sistema sanitario público, respondiendo a las demandas de diferentes regiones con idiomas oficiales aparte del castellano, como Cataluña, País Vasco o Galicia.
Detalles de la nueva obligación lingüística para el personal sanitario
Según el documento facilitado por el Ministerio a los sindicatos, que ha sido consultado por ABC, se añade un apartado en el capítulo que recoge los deberes del personal sanitario. El texto estipula: «Garantizarán la atención al ciudadano en la lengua que lo solicite siempre que sea oficial en el territorio». Esto implica que un profesional de la salud en Cataluña deberá poder atender en catalán al paciente que lo pida, o en euskera si se realiza en el País Vasco, y así sucesivamente en todas las comunidades con lenguas cooficiales.
Origen y contexto de la propuesta
La incorporación de esta cláusula fue solicitada inicialmente por la comunidad catalana y apoyada por el País Vasco, según varias fuentes consultadas. La inclusión de esta medida responde a la necesidad de establecer un marco común que garantice el uso de las lenguas cooficiales en la sanidad pública, evitándose posibles modificaciones futuras por parte de los gobiernos autonómicos que pudieran eliminar esa obligación.
Actualmente, en Cataluña existe una instrucción que establece el derecho de los pacientes a ser atendidos en la lengua oficial que elijan, y que las entidades sanitarias deben garantizar su uso para salvaguardar la salud. En el País Vasco existe un decreto semejante. El nuevo Estatuto Marco sentaría la base legal que prevendría modificaciones contrarias a esta norma.
La apuesta catalana para promover el uso del catalán en sanidad
Durante años, el uso del catalán en hospitales y centros de salud en Cataluña no ha avanzado al ritmo esperado, pese a la generalización de la inmersión lingüística en el sistema educativo. Para revertir esta situación, el Govern lanzó en 2022 un plan con cien medidas concretas dirigidas a reforzar el catalán en todos los ámbitos, incluido el sanitario.
Entre estas medidas destacan la creación de comités lingüísticos en hospitales, planes de formación para el personal sanitario y campañas de sensibilización. Desde junio de 2024, los centros públicos en Cataluña deben contar con un plan de gestión lingüística que incluya objetivos claros y mecanismos para recibir quejas y adoptar medidas correctoras.
Además, algunos hospitales como el Clínic de Barcelona cuentan con comités de vigilancia para controlar el cumplimiento de estos requisitos, registrándose anualmente unas 200 reclamaciones por pacientes que no fueron atendidos en catalán.
Reacciones y críticas desde los sindicatos médicos
Esta regulación ha despertado rechazo entre algunas organizaciones médicas. Miguel Lázaro, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), ha calificado el blindaje legal de la atención en lenguas cooficiales como un «insulto» a los profesionales sanitarios. Lázaro argumenta que imponer dicha obligación en un sistema con déficit crónico de médicos genera «elementos disruptivos» que podrían acabar perjudicando a los pacientes, aumentando las listas de espera.
Asimismo, critica que el Ministerio de Sanidad aplique criterios de competencias autonómicas de manera selectiva, resaltando cómo se ha suprimido del texto la fijación estatal de retribuciones mínimas para guardias, mientras se mantiene la obligación lingüística por encima del castellano.
Implicaciones para la gestión sanitaria y la vertebración del Estado
El Estatuto Marco, normativa que regula las condiciones laborales del personal sanitario, tiene la intención de unificar criterios a nivel estatal. Sin embargo, la inclusión de la obligación de atender en lenguas cooficiales refuerza la autonomía de las comunidades en materia lingüística dentro de la sanidad pública, garantizando derechos que no podrán ser revertidos fácilmente.
Los críticos apuntan que esta medida puede provocar tensiones políticas y territoriales, y que el estatuto debería ser un instrumento que vertebre la sanidad pública en toda España sin cargar con estas disputas. Otros defienden que es esencial respetar la pluralidad lingüística y cultural para ofrecer una atención sanitaria de calidad y cercana a los ciudadanos.
Próximos pasos y negociaciones con los sindicatos
El proyecto de Estatuto Marco sigue en fase de negociación con los sindicatos y comunidades autónomas. Los médicos han anunciado una huelga para el 3 de octubre en rechazo a esta norma, al considerarla regresiva y penalizadora. Por ahora, se mantienen las conversaciones con el Ministerio de Sanidad para buscar acuerdos, pero la aprobación definitiva no parece inminente.
Conclusión
La inclusión de la obligación lingüística en el nuevo Estatuto Marco es un cambio significativo que responde a demandas históricas de las comunidades con lenguas cooficiales. Su aprobación puede marcar un antes y un después en la regulación de la atención sanitaria en España, combinando aspectos laborales, territoriales y culturales en un sector tan vital como el sanitario público.
Para más información sobre el Estatuto Marco y noticias relacionadas, visite nuestra sección de Sanidad y consulte el artículo de ABC original aquí.
Imagen: www.abc.es




