El Jubileo de los Pobres presidido por el Papa León XIV
Este domingo, el Papa León XIV ha conmemorado el Jubileo de los Pobres reuniendo a aproximadamente 1.300 personas asistidas por Cáritas y otras instituciones benéficas en un evento celebrado en el Vaticano. Además, cerca de 10.000 personas participaron en la misa en la basílica de San Pedro, donde se reflexionó sobre la situación de pobreza material y espiritual que afecta a millones en el mundo.
Una misa multitudinaria centrada en la soledad
La soledad, gran pobreza moral y espiritual
Durante la misa, el Papa León XIV hizo hincapié en que, más allá de las necesidades materiales, la soledad es una enorme pobreza que oprime a la sociedad actual. Estas palabras fueron dirigidas a una audiencia compuesta en gran parte por personas pobres que llegaron desde diferentes países como Italia, Francia y España. El pontífice destacó la importancia de crear una cultura de la atención que permita romper «el muro de la soledad» cuidando al otro en todos los ámbitos: familiar, laboral, comunitario, e incluso en el mundo digital.
Un llamado a gobernantes y sociedad
El Papa instó a los gobernantes a escuchar «el grito de los más pobres», advirtiendo que la paz no puede existir sin justicia. Subrayó que los migrantes y desfavorecidos muchas veces sufren el olvido y la indiferencia, víctimas del mito del bienestar que ignora a muchos. A quienes sufren oleadas de pobreza, pidió no ser olvidados y pidió una responsabilidad colectiva para atender sus necesidades.
El emotivo almuerzo del Papa con las personas necesitadas
Tras la misa, el momento más especial del día fue el almuerzo ofrecido por el Papa León XIV a unas 1.300 personas en situación de vulnerabilidad. El menú incluyó lasaña de verduras como primer plato, chuleta con verduras como segundo plato y un postre tradicional italiano, el babbà, un pastel empapado en ron.
Este almuerzo fue organizado y servido por misioneros de la Congregación de la Misión, fundada por San Vicente de Paúl hace cuatro siglos. Durante la comida, actuó un coro de 100 jóvenes napolitanos involucrados en programas de reinserción social, demostrando la celebración no solo en lo material sino también en la esperanza.
Los asistentes recibieron además una mochila con alimentos y productos de higiene, un gesto más para apoyar a las familias en sus necesidades básicas.
Historias de superación y cambio
En este encuentro, el Papa saludó también a familias de diversos países, como Brasil, Perú, Siria, Senegal y Ucrania, beneficiadas por la campaña de la Famvin Homeless Alliance, que les ha permitido salir de la indigencia y acceder a una vivienda digna. Estas personas compartieron con el pontífice cómo sus vidas han cambiado gracias a esta ayuda.
Denuncia los ataques a comunidades cristianas en el mundo
Durante el rezo del Ángelus, el Papa León XIV denunció la persecución y discriminación que sufren los cristianos en países como Bangladés, Nigeria, Mozambique y Sudán. Hizo una referencia especial al ataque terrorista ocurrido días antes contra un dispensario de la Iglesia en Kivu Norte, República Democrática del Congo, donde murieron cerca de 20 personas y varias instalaciones fueron incendiadas por milicianos vinculados al Estado Islámico.
El Papa pidió oraciones por las víctimas y clamó por el cese de la violencia, haciendo un llamado a los creyentes para que colaboren en la construcción del bien común.
Además, mencionó los ataques que siguen afectando a muchas ciudades ucranianas, incluido Kiev, causando víctimas y dejando a muchas familias sin hogar ante la llegada del frío.
Reflexión sobre accidentes y cultura de respeto
El Papa también recordó a las víctimas del reciente accidente de tráfico en Perú y aprovechó para señalar que, coincidiendo con el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico, es necesario fomentar la cultura del respeto y la responsabilidad para prevenir estos incidentes que provocan pérdidas y sufrimiento.
Por último, mencionó la jornada de oración por las víctimas y supervivientes de abusos, solicitando un aumento en la cultura del respeto para proteger especialmente a los menores y los más vulnerables.
Conclusión
La jornada del Jubileo de los Pobres organizada por el Vaticano y presidida por el Papa León XIV mostró un firme compromiso con las personas en situación vulnerable. El pontífice recordó que la pobreza abarca no solo la carencia material, sino también la soledad, un problema cada vez más extendido. Al dedicar un tiempo de oración, reflexión y convivencia con quienes más lo necesitan, el Papa destacó la importancia de la solidaridad y la justicia social en la construcción de un mundo más humano y fraterno.
El Papa León XIV durante el almuerzo con personas necesitadas en el Vaticano
Imagen: www.abc.es




