Manuel Jesús ‘El Cid’ sorprende y triunfa en la Feria de Santander
En la reciente Feria de Santander, una de las citas más prestigiosas del calendario taurino español, Manuel Jesús ‘El Cid’, torero de 51 años, sobresalió como la gran revelación del ciclo. Lejos del foco habitual de la atención y siendo un nombre que muchos no tenían en las quinielas, ‘El Cid’ demostró por qué la experiencia, el temple y el corazón son piezas clave para brillar en el toreo actual.
Un repaso maestro a la bravura de Victorino Martín
Frente a un exigente ejemplar llamado Vengativo, del encaste Victorino Martín, Manuel Jesús ofreció una faena magistral y templada. Con dominio y conocimiento, conectó profundamente con el toro, especialmente por el lado izquierdo, donde el animal mostró recorrido y bravura. Su labor fue tan sobresaliente que logró colocar ambos nombres en el pódium de honor del ciclo taurino de Santiago, un reconocimiento que refleja la importancia de su actuación.

Manuel Jesús ‘El Cid’ en plena faena en Santander
La sustitución de Cayetano y la polémica en torno a Morante
El torero sevillano se vio inesperadamente en el ojo de la polémica tras ser designado para sustituir a Cayetano Rivera, luego de que Morante de la Puebla decidiera no torear en esa tarde. ‘El Cid’ explicó que su inclusión fue consecuencia directa de su triunfo en el ruedo: «Corté las orejas y me dieron la sustitución. Y yo feliz de volver a torear en una tierra donde se me quiere mucho». El torero afirmó que en las sustituciones siempre debe primar la meritocracia y que no tiene ningún interés en polémicas de vetos.
La edad, un factor que no puede ser ignorado
En una reflexión sincera, Manuel Jesús reconoció que la edad sí importa, desmintiendo el dicho popular de que «el torero de veinticinco y el toro de cinco» es lo que cuenta. «Claro que importa. Yo estaba mejor físicamente con 20 que con 50. Pierdes en unas cosas, pero ganas en otras, como en maestría y en saber pensar delante del toro», explicó. A sus 51 años, considera que agudizar la técnica y la paciencia es la clave para seguir siendo relevante en el toreo moderno.
El Cid, un Ave Fénix del toreo contemporáneo
Después de un período de aparente retirada y reestructuración, volvió a escena siendo comparado con un Ave Fénix: «estaba medio derretido en ceniza y he vuelto a volar un poquito». Su ambición sigue intacta, buscando crecer como artista y disfrutar cada toro que enfrenta.
El futuro y el legado de una figura del toreo
Con más de 25 años de alternativa a sus espaldas, Manuel Jesús valora positivamente la evolución del ambiente taurino, destacando la presencia de público joven en las plazas. Sin embargo, también hace hincapié en la importancia de la educación taurina y en ser un torero que mantenga el interés para seguir llenando los tendidos.
El torero sevillano no solo lucha contra las adversidades físicas que la edad y las cornadas han dejado, sino que mantiene un fuerte equilibrio mental respaldado por entrenamiento y disciplina.
Opinión sobre el panorama taurino actual
Manuel Jesús destacó la importancia de figuras actuales como Roca Rey y Morante, a quienes considera pilares imprescindibles en la afición. Además, reconoció que nunca ha vetado a ningún compañero, apostando por la competencia sana y el deseo de medirse con los mejores.
Sobre el movimiento antitaurino, afirmó que ha generado una reacción positiva en la juventud, que se muestra más aficionada que nunca a la tauromaquia.
Un deseo por volver a Madrid y nuevos retos
El Cid espera regresar pronto a Madrid para seguir demostrando su arte y ser parte importante del toreo nacional. Entre sus sueños por cumplir se encuentra torear el festival de Antoñete en Madrid, que cuenta con gran prestigio y reúne a grandes figuras del toreo.
En resumen, Manuel Jesús ‘El Cid’ confirma que la madurez no significa declive, sino una nueva etapa llena de temple, reflexión y pasión por el arte del toreo.
Imagen: www.abc.es




