Devoción interminable ante la Virgen de los Reyes en Sevilla
La Virgen de los Reyes, patrona y símbolo de Sevilla durante casi ocho siglos, volvió a reunir a miles de fieles que hicieron largas colas para besar sus manos. Esta tradición centenaria refleja la profunda devoción que los sevillanos le profesan, incluso en las fechas estivales cuando el calor es intenso y las calles de la ciudad suelen estar más vacías.
Una espera de casi hora y media para un momento de fe
El ritual de besar las manos de la Virgen se ha convertido en una auténtica proeza para los devotos, quienes aguantan una fila de casi hora y media para lograr estar unos segundos frente a la patrona. Esta espera, lejos de desanimar a los asistentes, es una muestra del inmenso afecto y respeto que se le tiene a esta imagen sagrada.
Condiciones meteorológicas y su influencia en la afluencia
Tras varios días de calor insoportable en Sevilla, el clima dio una tregua que permitió la llegada de muchas personas mayores que inicialmente habían participado con menor frecuencia durante la novena. Muchos acudieron para pedir, agradecer o simplemente mantener ese instante de conversación íntima con la Virgen, un momento de silencio y recogimiento frente a su imagen.
La cola que crece hasta la Puerta del Perdón y la Giralda
Antes de las seis de la tarde, ya había una veintena de personas esperando en la Puerta de San Miguel, ansiosas por ser las primeras en besar sus manos y luego quedarse en el recinto hasta el cierre del culto. Conforme avanzó la tarde, la fila no dejó de crecer, llegando a ocupar gran parte de la parroquia del Sagrario y traspasando incluso la Puerta del Perdón, casi hasta las inmediaciones de la Giralda, rodeando la mitad de la Catedral.
El acto del besamanos: un fervor lleno de símbolos
El canónigo y devoto Marcelino Manzano lideró el acto de apertura del besamanos. Durante este momento, se pudo observar a personas con dificultades físicas besar el fajín de la Virgen como señal de respeto, mientras otros colocaban su mano sobre las de ella, buscando ese contacto sagrado cargado de significado. Incluso recién nacidos fueron presentados para recibir la bendición de la patrona, reforzando así el mensaje de protección y fe transmitido entre generaciones.
De generación en generación: la devoción que no se pierde
Nietos acompañaban a sus abuelos para acercarlos a la Virgen, lo que es testimonio de cómo la fe sevillana se transmite y fortalece con el paso del tiempo. Además de besarla, muchos fieles optaron por simplemente contemplar a la Virgen, permaneciendo sentados en actitud de recogimiento ante su imagen, mientras otros capturaban fotografías para conservar su recuerdo y sentir su presencia en el día a día.
Un símbolo eterno en plena Catedral de Sevilla
A pesar del cansancio que suponen los días consecutivos de culto, la Virgen de los Reyes sigue atrayendo una asistencia multitudinaria que transforma la Catedral en un espacio de encuentro espiritual durante el mes de agosto, cuando las calles de Sevilla suelen estar desiertas.
Por motivos de restauración, la Virgen permanecerá durante meses en el trascoro de la Catedral, apartada temporalmente de su ubicación en la Capilla Real. Sin embargo, seguirá estando cercana a los sevillanos, que podrán seguir encontrando en ella una referencia sólida de fe y tradición viva.
Importancia histórica y cultural de la Virgen de los Reyes
Esta imagen ha sido centro de la religiosidad local durante siglos, portadora de un rostro venerado que ha reinado sobre Sevilla en diferentes periodos históricos. La convocatoria anual en estas fechas confirma la relevancia de la Virgen como uno de los símbolos religiosos más importantes de la ciudad y su diócesis.
Para conocer más sobre tradiciones y eventos de Sevilla, visite nuestra sección de Pasión en Sevilla y descubra el calendario completo de Semana Santa de Sevilla.
Además, puede consultar la web oficial de la Catedral de Sevilla para información actualizada sobre horarios y actos litúrgicos: www.catedraldesevilla.es.

Fieles orientan sus manos con respeto para besar las manos de la Virgen de los Reyes en la Catedral de Sevilla.
Imagen: www.abc.es




