Juanma Moreno: de la infancia malagueña a Rey Baltasar en Sevilla
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, protagonizó un momento inédito el pasado 5 de enero al encarnar al Rey Baltasar en la tradicional cabalgata de Sevilla organizada por el Ateneo. Subido en una carroza y vestido con capa y traje largo, Moreno lanzó alrededor de 6.000 kilos de caramelos a miles de asistentes, un gesto que combinó magia e ilusión, y que ha servido para recordar sus raíces y conectar emocionalmente con la ciudadanía en un año electoral clave.
Un baño de masas y un test de popularidad
Este acto simbólico fue también una oportunidad para que Moreno se diera un significativo baño de masas y pusiera a prueba su nivel de popularidad entre sus electores. Cumplir el sueño de ser uno de los tres magos de Oriente le devolvió a su infancia en Málaga y consolidó su imagen pública en Sevilla, donde se enfrentará a importantes retos políticos. Como él mismo declaró, era un momento para transmitir ilusión, pero también para prepararse para unos desafíos que superan ampliamente el gesto de repartir caramelos.
Un desafío mayor: las elecciones autonómicas de 2026
Moreno afronta un panorama electoral complejo: las elecciones autonómicas andaluzas deben celebrarse antes del 19 de junio de 2026 y su objetivo es conseguir una mayoría absoluta estable. Sin embargo, repetir los 58 diputados obtenidos en 2022, lo que equivaldría a una mayoría absoluta en el Parlamento andaluz, se antoja mucho más complicado que encarnar a Baltasar durante unas horas.
El presidente andaluz se mostró consciente de las dificultades durante un encuentro con otras ‘Majestades’ en el que admitió estar “inquieto” ante la responsabilidad que conlleva esta convocatoria electoral. Esta inquietud se refleja también en las filas del Partido Popular de Andalucía, donde reconocen que los comicios serán decisivos para mantener la estrategia política conocida como “vía andaluza”, con la que Moreno ha asociado su éxito y futuro político.
El contexto político y social tras la cabalgata
Durante el desfile, también se generaron críticas visibles hacia el Ejecutivo andaluz, especialmente relacionadas con la gestión sanitaria. Por ejemplo, varios asistentes lanzaron globos con forma de pezones para denunciar la crisis en los cribados de cáncer de mama, un problema que ha generado polémica y preocupado a gran parte de la población.
Tal controversia fue un recordatorio de que la popularidad de Moreno y su partido está condicionada por los resultados de la gestión pública. Los últimos sondeos, como los publicados por el Centro de Estudios Andaluces (Centra), conocido como el CIS andaluz, advierten que la mayoría absoluta está en riesgo y que el PP podría una vez más necesitar apoyos externos, en esta ocasión, probablemente de Vox, para gobernar.
Estrategia electoral: control de expectativas y movilización
El Partido Popular ha decidido mantener un discurso prudente, controlando las expectativas y advirtiendo sobre los riesgos de un exceso de confianza. La movilización de su electorado se presenta como clave para afrontar una precampaña y campaña electoral que se promete mucho más exigente que cualquier desfile o acto simbólico.
En este sentido, Moreno y su equipo están preparando una estrategia centrada en poner en valor los logros del gobierno andaluz, destacando su gestión como uno de los mayores activos para recuperar o mantener una mayoría sólida. Los consejeros y altos cargos del Ejecutivo serán los principales portavoces de este mensaje durante los próximos meses.
Preparación para la recta final de la legislatura
El gobierno andaluz encara los meses previos a la convocatoria con la intención de acelerar proyectos e iniciativas para mostrar resultados tangibles. Moreno ha enfatizado en repetidas ocasiones la necesidad de ofrecer estabilidad política y evitar la polarización que caracteriza al debate nacional, una apuesta que busca conectar con los ciudadanos cansados de la incertidumbre política.
Un partido en escucha activa
Además, el PP andaluz mantiene una labor constante de diálogo con agentes sociales y económicos de la región para adaptar su mensaje y sus propuestas a las demandas reales de la sociedad. Según fuentes internas, esta actividad de escucha se mantendrá durante la precampaña para afrontar una campaña electoral con el partido “en permanente tensión”.
Conclusión: la corona de Rey Baltasar como metáfora del desafío político
Así, mientras Juanma Moreno disfrutó de la corona simbólica que le otorgó la cabalgata de Reyes Magos de Sevilla, el verdadero reto es conseguir la corona mucho más ambicionada y difícil de la mayoría absoluta en las elecciones autonómicas andaluzas de 2026. Entre la ilusión de la tradición y la realidad de la política, Moreno se prepara para un año decisivo en su carrera y en la dirección del gobierno andaluz.
Imagen: www.elmundo.es



