El incendio forestal más grave de la temporada en Andalucía
El primer gran incendio forestal de la temporada en Andalucía ha sido controlado tras una semana de intenso trabajo por parte de los cuerpos de emergencia. El fuego afectó a los términos municipales de Villanueva de los Castillejos, San Bartolomé de la Torre y Gibraleón, situados en la provincia de Huelva. Durante los días que duró el siniestro, cerca de 370 personas tuvieron que ser desalojadas y estuvo en riesgo la integridad de dos canteras que, de haber sido alcanzadas, habrían provocado la aparición de una peligrosa nube tóxica.
La dimensión del incendio y su impacto
Este incendio, que comenzó oficialmente a mediodía del 8 de junio, arrasó un total de 4.395,46 hectáreas. De estas, 858 fueron de masa arbolada, 1.000 hectáreas de matorral y otras 2.500 de pasto. Su magnitud llevó a la activación de las fases 1 y 2 del Plan de Emergencias de Incendios Forestales, lo que indica la gravedad y el alcance de las llamas. Además, ha quedado registrado entre los cuatro incendios más graves de la provincia de Huelva desde el año 2000.
El viento y la dificultad para controlar el incendio
Una de las principales dificultades a las que se enfrentaron los equipos especializados fue la velocidad del viento, que en momentos alcanzó hasta 200 kilómetros por hora. Este factor hizo que las llamas se propagaran rápidamente, e incluso en algunos momentos obstaculizó el trabajo de más de 500 efectivos del Plan Infoca, quienes contaron con el apoyo de casi 30 aviones y helicópteros.
El flanco izquierdo: clave para la extinción del incendio
El combate del fuego se centró especialmente en el flanco izquierdo, zona de mayor riesgo, extensión y potente crecimiento del incendio. La estrategia de ataque simultáneo en varios puntos precisos y coordinados fue crucial para contener y, finalmente, extinguir el incendio. Esta táctica no fue producto del azar, sino resultado de un cuidado análisis realizado por la Unidad Técnica de Análisis del Fuego (UTAF) de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA Infoca).
La UTAF, que actúa como un servicio de inteligencia en la lucha contra incendios, sostuvo que conocer a fondo el comportamiento del fuego es esencial para diseñar estrategias efectivas ante siniestros tan potentes. Según sus expertos, el agua por sí sola ya no es suficiente contra los incendios de nueva generación debido a su intensidad energética y capacidad para generar su propia meteorología.
La inteligencia contra el fuego: un servicio esencial
Esta unidad técnica usa décadas de análisis de datos. De hecho, cuentan con un archivo de alrededor de 1.500 incendios que superaron las 500 hectáreas desde 1975. La clasificación se divide entre incendios topográficos, de viento y los más complejos, conocidos como incendios convectivos de quinta y sexta generación, que pueden producir fenómenos similares a tormentas.
Gracias a este conocimiento, los técnicos pueden anticipar el comportamiento del fuego y recomendar en tiempo real las medidas más adecuadas. En el incendio de Villanueva de los Castillejos, la UTAF generó su primer informe estratégico en apenas 15 minutos tras declararse el fuego, con actualizaciones cada media hora para guiar las acciones del operativo.
Recursos humanos y tecnológicos para la batalla
El operativo desplegado incluía cerca de 5.000 efectivos, además de novedosos equipamientos y tecnologías. Entre ellos destacan las nuevas autobombas con autoprotección inteligente, resultado de una inversión cercana a los 30 millones de euros, diseñada por profesionales del Infoca junto con ingenieros de Iturri. También han sido fundamentales los aviones de coordinación que supervisan desde el aire todo el desarrollo de la operación y el innovador «dronster», un dron terrestre que permite avanzar en áreas inaccesibles para los bomberos.
El futuro de la lucha contra incendios forestales en Andalucía
Los incendios forestales del siglo XXI requieren planificación estratégica y una estrecha colaboración entre los especialistas en análisis de datos y los equipos de extinción. Como señaló el técnico Carlos Ruiz, el sistema actual no solo combate el fuego sino que intenta adelantarse a él, actuando antes de que se convierta en un incendio descontrolado.
Además, el modelo actual permite realizar predicciones sobre el comportamiento de las temporadas, mejorando la prevención y planificación. La temporada actual presenta características similares a las de 2012, con alta vegetación seca y un comienzo difícil, un reto que exige estar preparados para nuevos incendios severos en el futuro próximo.
Para más información sobre el Plan Infoca y sus recursos, puedes visitar el sitio oficial de la Junta de Andalucía.
Imagen: www.elmundo.es















