Detención y registro en la investigación por apropiación indebida de obras de arte
La Guardia Civil continúa con las actuaciones en torno al polémico conflicto que se vive en los monasterios relacionados con las exmonjas de Belorado. Tras la detención de la exabadesa, un equipo de catorce agentes se desplazó hasta el monasterio de Orduña, en Vizcaya, para ampliar el registro en el marco de una investigación judicial sobre la presunta apropiación indebida agravada de obras de arte. Esta actuación complementa la registrada horas antes en el convento burgalés.
Intervención de la Federación de Clarisas y traslado de las hermanas mayores
En paralelo a las labores policiales, las religiosas de la Federación de Clarisas acudieron al monasterio de Orduña para exigir que se cumpliera una orden emanada por el juzgado de Briviesca (Burgos). La medida judicial ordena el traslado de las cinco hermanas mayores de Belorado —identificadas como la comunidad auténtica, pues no han sido excomulgadas— a un convento controlado por la orden Clarisas, lejos del alcance de las exmonjas disidentes que mantienen el cisma.
Para atender esta orden, la Federación desplazó a Orduña un taxi adaptado y varias religiosas que puedan auxiliar a las monjas mayores, cuyas edades oscilan entre los 86 y los 100 años. Algunas de ellas presentan problemas de movilidad y cognitivas. Estas monjas habían sido trasladadas al monasterio vizcaíno el pasado verano por las exmonjas rebeldes, coincidiendo con el juicio de desahucio de la comunidad original. Tras un informe fiscal favorable y ante la posibilidad de desahucio, la juez decidió que fueran las Clarisas quienes asumieran la custodia de estas religiosas mayores.
Impedimentos y tensiones durante intentos previos de traslado
En agosto, la Guardia Civil y las Clarisas ya intentaron ejecutar la orden judicial en Orduña, pero las exreligiosas se opusieron activamente, impidiendo así el traslado. La situación generó una gran tensión que llevó a los agentes a recomendar la detención de las exmonjas rebeldes por desobediencia a la autoridad, por lo que optaron por no forzar la situación en ese momento.
Incidentes y declaraciones en torno al registro en Orduña
Este jueves, coincidiendo con la detención de la exabadesa y el registro, las clarisas volvieron a Orduña para intentar hacer valer la orden judicial. Inicialmente, los agentes inspeccionaron diversas obras de arte, algunas de ellas transportadas desde Belorado por las exmonjas, tal como constató sor Sión, una exclarisa que grabó videos explicativos.
Posteriormente, la posibilidad de trasladar a las monjas mayores se valoró de nuevo a solicitud de la Federación. Sor Sión manifestó en un video difundido en redes sociales su preocupación por las condiciones en que se pretendía realizar el traslado, a temperaturas bajas y en horarios nocturnos, y denunció supuestas irregularidades y calumnias ejercidas contra las religiosas mayores.
Finalmente, la Guardia Civil decidió posponer el traslado a un momento considerado más adecuado, desestimando la inmediata ejecución prevista en la tarde-noche del jueves.
Monjas mayores como elemento central del conflicto
Las monjas mayores han sido un elemento clave utilizado como escudo por las exmonjas cismáticas para impedir el desalojo definitivo de los monasterios en espera de resolución firme judicial. Tras un intento judicial de aplicar medidas de traslado, los abogados de las exmonjas presentaron una querella contra la juez de Briviesca por supuestos delitos relacionados con la adopción de esas decisiones, que fue desestimada y calificada de «estrambótica» por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
Además, la oficina del comisario pontificio, superior en la estructura eclesiástica, ha cuestionado las condiciones del monasterio de Orduña, actualmente en obras tras décadas de abandono, considerándolo no apto para alojar a personas con problemas de movilidad y salud.
Próximas actuaciones judiciales y denuncias pendientes
El conflicto aún no ha concluido y las diligencias siguen en proceso en el juzgado de Briviesca. Para este viernes está prevista la comparecencia, tras la presentación de pruebas por la Guardia Civil, de los detenidos: la exabadesa y el anticuario involucrado, quienes permanecieron detenidos durante la noche en Burgos.
Dicho juzgado también convocó a las ocho exmonjas que continúan en el cisma, quienes deberán responder por denuncias relacionadas con la apropiación indebida de bienes, venta irregular de casullas, uso indebido de vehículos de leasing, y cobros irregulares en cuentas privadas. Entre estas acciones, destaca la donación de un Audi perteneciente al monasterio al influencer Ángel Gaitán para ayuda a víctimas de la DANA en Valencia.
Tras la declaración de estas exmonjas, la exabadesa deberá contestar por el delito de apropiación indebida de obras de arte y otras causas penales vinculadas a la venta de lingotes de oro pertenecientes al convento que fueron ingresados en su cuenta particular.
Este capítulo forma parte de un complejo entramado judicial con múltiples frentes abiertos, que mantiene en alerta tanto a la administración de justicia como a la comunidad religiosa involucrada.
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Imagen: www.abc.es



