El Gobierno impulsa la renovación del Sistema Cometa para mejorar la seguridad en casos de violencia de género
El Consejo de Ministros ha aprobado recientemente la contratación del nuevo servicio integral para el sistema de seguimiento por medios telemáticos que controla las medidas cautelares y penas de prohibición de aproximación en casos de violencia de género y sexual. Esta renovación, crucial para el seguimiento eficaz de agresores, permitirá superar las deficiencias detectadas en la actual adjudicación y traerá cambios significativos en los dispositivos, priorizando tobilleras frente a los tradicionales brazaletes.
Detalles del nuevo contrato y presupuesto asignado
El Ministerio de Igualdad ha presentado un contrato con una duración base de 36 meses (tres años), con posibilidad de extenderse hasta 60 meses, incluyendo dos prórrogas anuales. El presupuesto base de licitación se sitúa en 71 millones de euros, que podría aumentar hasta 111 millones en función de la extensión y necesidades.
Motivos para la renovación y mejoras previstas
Tras las incidencias y errores registrados en los dispositivos durante junio y noviembre del pasado año, el departamento liderado por Ana Redondo ha puesto especial énfasis en renovar y mejorar las pulseras antimaltrato. Una de las innovaciones más destacadas es la sustitución mayoritaria de los brazaletes por tobilleras, dispositivos más difíciles de manipular o retirar por parte de los implicados, aumentando así la efectividad del seguimiento y seguridad de las víctimas.
Características técnicas y novedades de las tobilleras
El nuevo contrato incorpora varias mejoras técnicas que responden a las demandas de seguridad y fiabilidad. Se garantiza la incorporación de material antivandálico para protección contra manipulaciones, sistemas para evitar simulaciones y falsificaciones de datos, y dispositivos con mayor resistencia al agua, pantallas de cristal reforzado, y sensores avanzados de movimiento y temperatura corporal.
Además, tanto la tobillera como el teléfono móvil que completa el sistema para el supuesto agresor incluirán una tarjeta electrónica eSIM que evitará su extracción fraudulenta, reforzando el control y seguimiento. También destaca la incorporación de un sistema de alerta adicional que detecta directamente la proximidad entre el dispositivo del inculpado y la víctima mediante bluetooth, avisando automáticamente al sistema si se rompe la distancia de seguridad.
Otra mejora sustancial es la capacidad de geoposicionamiento autónomo de las tobilleras, que permitirá localizar al sospechoso incluso si deja el teléfono móvil en casa, solución muy demandada tras incidentes previos. La duración y capacidad de las baterías también se han aumentado con elementos recargables de mayor duración, solucionando uno de los problemas más señalados anteriormente.
Cantidad de dispositivos y logística del nuevo sistema
El contrato contempla la adquisición de hasta un total de 17.660 dispositivos durante su vigencia, además de mantener un stock mínimo de 2.000 unidades para ser instaladas en cualquier punto nacional en menos de 24 horas. Esto garantizará agilidad en la respuesta y continúo seguimiento sin interrupciones.
Los dispositivos contarán con configuración personalizada según el idioma, buscando una atención más humana y directa a las víctimas, tratando de evitar en la medida de lo posible la interpretación automática. Innovadoramente, el contrato incluye un número telefónico 900 exclusivo para las víctimas para contactar con la sala Cometa, así como la atención de dos psicólogos especializados para atender llamadas que requieran soporte emocional o técnico.
Mantenimiento, sustitución y control del sistema
El Gobierno ha establecido que el mantenimiento y la sustitución de dispositivos manipulados, rotos o averiados se hará en un plazo máximo de tres meses, siendo la reposición urgente en menos de 24 horas para cualquier aparato dañado. Esta rapidez en la gestión busca asegurar la correcta protección constante de las víctimas sin lagunas de vigilancia.
Además, el nuevo contrato permite la compra independiente de los componentes del kit (teléfonos, tobilleras, cargadores, etc.), para adaptarse de forma más precisa a la rotura o pérdida de cada elemento, optimizando así los recursos y facilitando la gestión del inventario.
Fiscalización y control externo
El seguimiento y correcto funcionamiento del sistema será auditado por el Tribunal de Cuentas, encargado de fiscalizar tanto la contratación como el control del servicio, con el fin de garantizar el uso adecuado de los recursos públicos y la efectividad del sistema en la protección de las víctimas de violencia de género.
Conclusión
En definitiva, esta renovación representa un paso adelante en la lucha contra la violencia de género en España, al potenciar la seguridad, fiabilidad y rapidez del sistema Cometa mediante nuevas tecnologías y un diseño de dispositivos mucho más resistentes y efectivos. El cambio fundamental de brazaletes a tobilleras podría evitar manipulaciones y aportar mayor tranquilidad a las víctimas gracias a un seguimiento más riguroso y moderno.
Este avance forma parte de la apuesta decidida del Gobierno por la mejora continua en materia de igualdad, ofreciendo soluciones tecnológicas adaptadas a la realidad y necesidades de protección en casos de violencia.
Imagen: www.abc.es




