La España Vaciada promueve un proyecto innovador para retener población
En el corazón de la España Vaciada, una región caracterizada por una densidad menor a ocho habitantes por kilómetro cuadrado, una alianza entre numerosos pequeños pueblos busca revertir la tendencia de despoblación con una iniciativa que ofrece luz gratis y coches eléctricos compartidos. Esta propuesta abarca desde Alta Sanabria, en Zamora, hasta diversas localidades de Salamanca, uniendo a más de sesenta municipios pequeños con la meta de mantener e incluso aumentar su población.
Municipios con identidad propia y un reto demográfico histórico
Localidades como Manzanal de Arriba, Villaseco de Pan, Riofrío de Aliste, o Matilla la Seca, carecen de grandes núcleos poblacionales, contando con apenas decenas o centenares de vecinos en el mejor de los casos. Según datos históricos, en estas zonas se ha perdido el 75 % de su población en los últimos 50 años, afectadas principalmente por la reducción de servicios y oportunidades.
José Luis Pascual Criado, director de la AECT Duero-Douro y líder de la Comunidad Energética #EnergiaParaElPueblo, subraya que la pérdida se debe tanto a la falta de servicios como a la disminución de competitividad económica en la zona. Su visión apuesta por el autoabastecimiento energético como clave para el desarrollo y la atracción de población y empresas.
Autoabastecimiento energético y desarrollo empresarial local
El proyecto pone especial énfasis en la generación local de energía renovable, lo que permite abaratar costes y brindar una ventaja competitiva en particular para las industrias agroalimentarias y artesanas, que requieren maquinaria con alto consumo eléctrico, muchas veces operando 24 horas continuas.
Efiduero Energy, impulsada por la AECT Duero-Douro, ha creado una comunidad energética capaz de generar hasta el 74 % de la energía consumida en la región. Además, ha instalado una red de carga para vehículos eléctricos en 28 pueblos y facilita el uso compartido de 28 coches eléctricos con conductor, pensado para facilitar el transporte de una población que con frecuencia carece de vehículo propio.

Una red de movilidad sostenible para mejorar servicios
La carencia de servicios como farmacias o comercios obliga a muchos habitantes, en especial personas mayores, a desplazarse a municipios vecinos. Por ello, el servicio de vehículos eléctricos compartidos con conductor favorece el acceso a medicamentos, productos básicos y gestiones administrativas. Según Pascual, el proyecto cuenta con más de 300 instalaciones solares y un presupuesto próximo a seis millones de euros.
Felipe Cuesta González, alcalde de Villaseco del Pan y presidente de Efiduero Energy, afirma con convicción: La España Vaciada no está vacía, sino que la estamos vaciando. Luchamos para que se pueda vivir en estos pueblos, tanto en energía como en infraestructuras.
Actualmente existen 60 puntos de recarga eléctrica activos en la zona, con una creciente demanda diaria. Villaseco del Pan, por ejemplo, registra unas 80 cargas anuales, a pesar de ser un pequeño pueblo alejado de rutas principales.

Expansión de la red y sostenibilidad económica
A pesar de que la red actual fue instalada por el propio proyecto ante la falta de interés empresarial por rentabilidad, la intención es expandirla con otros 28 puntos de recarga, sumando vehículos eléctricos compartidos y marquesinas solares para generar electricidad in situ. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha otorgado una subvención de cinco millones de euros para la ejecución del plan, que se espera completar antes del final de 2027.
La red de movilidad cubrirá alrededor de 450 kilómetros, facilitando conexiones constantes entre los pueblos. Felipe Cuesta resalta que en los últimos años varios matrimonios jóvenes han optado por vivir en estos municipios, atraídos por las posibilidades que ofrece el proyecto.
Ventajas y desafíos del entorno rural frente a ciudades
Un aspecto destacado es que estos pueblos pueden alcanzar la independencia energética mediante la instalación de paneles solares en numerosos tejados, una opción inviable en grandes urbes como Madrid. Aunque ya hay importantes ahorros en algunas instalaciones, alrededor del 95 %, persisten retrasos causados por trámites administrativos que dificultan la conexión a la red eléctrica.
José Luis Pascual denuncia la oposición de las grandes compañías eléctricas, propietarias de las redes de distribución, que demoran el acceso a la infraestructura, motivadas por intereses económicos.
Cohesión territorial y futuro sostenible
Juan Andrés Barrio, secretario Interventor de varios ayuntamientos involucrados, defiende que la iniciativa no solo produce ahorro y beneficios ambientales, sino que también fomenta la cohesión social entre municipios. La colaboración conjunta fortalece a estas pequeñas comunidades, que de otra forma podrían perderse.
El proyecto contempla la integración con formatos de teletrabajo implementados tras la pandemia que ofrecen la posibilidad de que personas trabajen desde grandes ciudades parte de la semana y residan en sus pueblos el resto, mejorando así su calidad de vida.
Para lograr este equilibrio es esencial proporcionar servicios similares a los que se disfrutan en cualquier lugar de España, logrando que la vida en el entorno rural sea atractiva y sostenible.

Imagen: www.abc.es




