Conmemoración del 80º aniversario del fin de la II Guerra Mundial en China
El próximo 3 de septiembre, China acogerá un fastuoso desfile militar en la ciudad de Tianjin para celebrar el 80º aniversario de la victoria sobre el fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Esta celebración contará con la presencia de destacados líderes internacionales, entre ellos el presidente ruso Vladímir Putin, invitado de honor que llega tras su participación en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS).
Un evento con fuerte carga política y simbólica
El desfile militar no solo es un acto de homenaje histórico sino también una muestra de la fuerza y el orgullo militar del régimen chino encabezado por Xi Jinping. Está previsto que se exhiban armas de última generación y nuevos desarrollos tecnológicos, incluyendo misiles hipersónicos y drones submarinos, evidenciando el auge militar que China busca imponer en el escenario global.
La conmemoración refleja también un acercamiento estratégico entre China y Rusia, ambos países promoviendo una narrativa alternativa sobre la Segunda Guerra Mundial en contraposición a la versión predominante en Occidente, algo que señala un posicionamiento geopolítico común frente a Estados Unidos y Europa Occidental.
Detalles sobre la celebración y los asistentes
El desfile militar recorrerá la emblemática avenida de Chang’an en Pekín, cerca de la Plaza de Tiananmen, y la ciudad ya se encuentra decorada y con estrictos controles de seguridad para el evento. En los preparativos se han realizado simulacros aéreos, que obligaron a limitar la movilidad en la capital.
Junto a Vladímir Putin, otro invitado de relevancia es el líder norcoreano Kim Jong-un, que visitará China por primera vez en seis años y participará en conversaciones con más de 20 jefes de Estado, reforzando así los lazos entre varios países no occidentales.
Por el contrario, la presencia occidental en el desfile es prácticamente nula; únicamente acudirá el primer ministro eslovaco Robert Fico, destacando la ausencia de jefes de Estado europeos y surcoreanos, que han declinado asistir o enviado delegados de menor rango.
La ‘guerra de la memoria’: diferentes narrativas sobre la Segunda Guerra Mundial
El acto militar en China es parte de una “guerra de la memoria” según expertos del laboratorio de ideas Brookings, que señala que China y Rusia buscan reescribir la historia de la Segunda Guerra Mundial para destacar su rol decisivo en la derrota del fascismo en contraposición a la narrativa occidental centrada en Estados Unidos y Europa. Este reajuste histórico persigue tres objetivos clave:
- Reconocer la mayor participación de China y la antigua Unión Soviética en el conflicto bélico.
- Resaltar los acuerdos de posguerra firmados en El Cairo y Potsdam como fundamentos legales y morales para sus intereses territoriales actuales.
- Preservar el orden internacional surgido tras la guerra frente al modelo liberal promovido tradicionalmente por Occidente.
Contexto histórico y territorial
Curiosamente, la República Popular China, fundada en 1949 por Mao Zedong, no fue el país que combatió contra el fascismo junto a los Aliados, sino la República de China, hoy conocida como Taiwán. La división bélica se refleja aún hoy en las disputas territoriales, ya que Pekín considera a Taiwán una provincia rebelde y busca reanexarla por la fuerza si fuese necesario.
Una exhibición de poder militar y diplomático en un escenario de tensiones globales
Este desfile se presenta como una demostración del poderío militar del Ejército Popular de Liberación bajo el mandato de Xi Jinping, quien ha impulsado el desarrollo de nuevas armas y tecnología doméstica. Los vehículos y armamento mostrados subrayan un claro mensaje geopolítico ante la ausencia de potencias occidentales en el evento.
Con la participación de líderes de naciones no alineadas con Occidente, el evento señala además una consolidación de una esfera de influencia alternativa en Asia, reafirmando alianzas y competencias en un contexto global cada vez más polarizado.
La celebración da continuidad a actos similares, como el desfile celebrado el pasado mes de mayo en Moscú y permite leer la lectura de la historia y memoria de guerra como un factor estratégico en la diplomacia internacional actual.
Referencias y más información
Para un análisis detallado sobre la guerra de la memoria y su impacto geopolítico, puede consultarse el informe de Brookings ‘Recasting World War II Memory: China and Russia’s Historical Narratives’.
Asimismo, para información actualizada sobre la reunión de la OCS, se recomienda visitar la página oficial de la Organización de Cooperación de Shanghái.
Imagen: www.abc.es



