Resumen de la Cumbre EU-China en Pekín
Este jueves se celebró en Pekín una cumbre entre China y la Unión Europea, conmemorando el 50º aniversario de sus relaciones diplomáticas, aunque marcada por una evidente tensión y diferencias en diversos ámbitos. Xi Jinping, presidente chino, en un gesto sorprendente, mostró una imagen relajada, pero su discurso reflejó la complejidad del momento político y económico entre ambas potencias. Durante la reunión, dirigentes europeos como Ursula von der Leyen y António Costa expresaron con claridad sus demandas para avanzar en la relación bilateral.
Las declaraciones de Xi Jinping y el mensaje a Europa
En su intervención, Xi Jinping puso énfasis en que China y Europa deben tomar decisiones estratégicas con visión y responsabilidad frente a un panorama internacional en rápida transformación. Destacó que estos vínculos no deben estar sujetos a influencias de terceros países y que la alianza con Europa se basa en un beneficio mutuo y autonomía.
Sin embargo, esta postura refleja una tensión latente con Estados Unidos, ya que China busca consolidar y profundizar sus relaciones con Europa en un contexto en el que Washington intenta afianzar acuerdos comerciales con Bruselas, como el reciente avance en las negociaciones arancelarias.
Exigencias europeas para reequilibrar la relación
Avances necesarios en comercio y economía
Desde la perspectiva europea, António Costa insistió en la necesidad de progresos concretos en las cuestiones relacionadas con el comercio para lograr una relación equilibrada y recíproca. Al mismo tiempo, Ursula von der Leyen calificó la coyuntura actual como un «punto de inflexión», enfatizando que la relación debe ser mutuamente beneficiosa y sostenible a largo plazo.
Entre las principales demandas figuran:
- El equilibrio en el amplio déficit comercial que Europa mantiene con China.
- Controlar el impacto del exceso de capacidad industrial china.
- Mejorar el acceso para empresas europeas en el mercado chino bajo condiciones justas.
Estas exigencias subrayan los problemas estructurales que han hecho que las relaciones se deterioren en los últimos años, según la Cámara de Comercio Europea en China. El déficit es un punto especialmente delicado, así como la necesidad de un acceso más igualitario al mercado chino.
La cuestión de las tierras raras
Un capítulo reciente en esta compleja relación es el del control chino sobre las tierras raras, materiales claves en industrias tecnológicas y energéticas. China mantiene un monopolio casi absoluto en su producción y ha aplicado controles restrictivos para exportarlas, afectando a empresas europeas y americanas. En respuesta, la UE ha buscado reducir su dependencia.
En un giro positivo, se acordó en la cumbre un nuevo mecanismo para facilitar la exportación de tierras raras e imanes desde China a Europa. Von der Leyen resaltó la importancia de contar con un suministro seguro y fiable de estas materias primas esenciales para ambas economías.
El papel de la UE frente a la guerra en Ucrania
Otro foco de fricción en las relaciones Europa-China es la guerra en Ucrania. La Unión Europea espera que China utilice su influencia para ayudar a facilitar el fin del conflicto bélico. Sin embargo, una declaración destacada del ministro de Exteriores chino, Wang Yi, sugiere que China no desea la derrota de Rusia, ya que esto podría reforzar la atención de Estados Unidos en su contra.
Este escenario aporta un componente político y estratégico delicado a la cooperación euroasiática, donde los intereses globales se entrelazan con la seguridad regional.
Compromiso conjunto ante el cambio climático
Un acuerdo positivo emanado de la cumbre fue el compromiso conjunto para colaborar en materia de cambio climático. Según declaraciones de António Costa, se envió un mensaje importante para el trabajo conjunto en sostenibilidad y reducción de emisiones.
Este acuerdo se basa en el Sexto Diálogo de Alto Nivel China-UE que se celebró la semana anterior en Pekín, presidido por Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, y el viceprimer ministro chino Ding Xuexiang. Ambos continúan fortaleciendo la agenda climática como uno de los sectores donde existe mayor sintonía entre ambas partes.
Próximos pasos y expectativas
Tras las reuniones bilaterales de los líderes europeos con Li Qiang, primer ministro chino, se espera una rueda de prensa donde se ofrecerán más detalles. La comunidad internacional pondrá especial atención en verificar si las gesticulaciones poco usuales y tensiones pueden traducirse en avances pragmáticos y beneficiosos para ambas potencias.
La relación UE-China se encuentra en un momento crítico con grandes desafíos comerciales, geopolíticos y ambientales, en el que la responsabilidad y el diálogo son fundamentales para evitar tensiones mayores. Europa persiste en buscar transparencia, equidad y estabilidad en su vínculo con Pekín.
Imagen: www.abc.es




