Incremento preocupante del feminicidio en Francia
Según datos recientes publicados por la Mission interministérielle pour la protection des femmes (Miprof) y la Fondation des Femmes (FdF), durante el año 2025 se registraron 107 mujeres víctimas de feminicidios en Francia, mientras que se contabilizaron 270 intentos de feminicidio por parte de parejas y 906 casos de acoso y violencia conyugal. Estas cifras suponen un aumento del 11 % respecto al año anterior, lo que pone de manifiesto una grave crisis social y de seguridad en el país.
Servicios de ayuda en declive
Este aumento de los casos de violencia coincide con una importante degradación de los servicios de ayuda a las mujeres víctimas. Según la Fondation des Femmes, más de la mitad de las víctimas habían denunciado a sus agresores, y un 80 % había presentado querellas judiciales. Sin embargo, la respuesta policial, judicial y social no fue suficiente para ofrecer protección ni asistencia efectiva.
Un análisis de la FdF refleja que el 71 % de las asociaciones de apoyo a mujeres sufren una situación económica precaria, con un 50 % que han tenido que reducir recursos y personal. En zonas rurales, el 72 % de estas asociaciones reporta estar desbordadas y sin capacidad para afrontar el incremento de violencia sexual y machista.
Denuncias que caen en saco roto
El sistema de protección, diseñado para combatir esta problemática, ha mostrado numerosas deficiencias. Los mecanismos como brazaletes electrónicos, órdenes de alejamiento y seguimientos telefónicos, introducidos tras años de intentos gubernamentales, no han demostrado una eficacia contundente. La Fundación denuncia la falta de control y la burocracia excesiva que complican la protección real de las mujeres en riesgo.
Impacto territorial y social
El feminicidio y la violencia machista afectan especialmente a la Francia rural, la periferia de París (la banlieue) y zonas con altos índices de pobreza y desindustrialización como Seine-Saint-Denis. Estos territorios reflejan un auténtico drama social y cultural, donde el machismo violento, la fragmentación social y el multiculturalismo dificultan las estrategias de protección.
Francia cuenta con unas 34.874 comunas, la mayoría de pequeño tamaño, lo que implica una agrupación de servicios policiales y médicos básicos. Esto, sumado a la precariedad, hace que muchas mujeres rurales queden expuestas a violencias sin respuesta efectiva de las autoridades.
Testimonios que alertan
En la periferia norte de París, Françoise Leret, una mujer de 35 años, manifestó tras presentar una denuncia: «Acabo de presentar una nueva denuncia. La primera no tuvo ningún resultado. Mi compañero sigue golpeándome con cualquier pretexto. No puedo huir. Estoy en el paro. Mi familia intenta ayudarme. Con poco éxito. La policía toma buena nota. Me han dicho que convocarán a mi compañero. Mucho me temo que vuelva a apalearme».
Esfuerzos y retos para el futuro
Diversos gobiernos franceses, tanto de izquierda como de derecha, han implementado medidas como dispositivos electrónicos, vigilancia policial específica y protección judicial para intentar frenar el feminicidio, pero la realidad muestra que falta un compromiso más firme y eficaz. La ONU Mujeres destaca la necesidad de fortalecer redes locales de apoyo, mejorar la formación y sensibilización policial, y eliminar la burocracia excesiva que obstaculiza las acciones.
Para más información sobre violencia de género, en nuestro portal puede consultarse la sección Violencia de Género. También recomendamos el análisis del Consejo General del Poder Judicial sobre el repunte de sentencias condenatorias por violencia de género en España como referencia comparativa.
Imagen: www.abc.es



