Polémica por cartas escolares que preguntan a los niños en qué idioma juegan
En algunos colegios de Cataluña se ha iniciado una polémica que ha saltado a la opinión pública tras la distribución de cartas de Reyes Magos a los alumnos, con preguntas sobre el uso del catalán en sus actividades de ocio. Esta iniciativa, impulsada por el Consorcio por la Normalización Lingüística (CPNL), organismo público dependiente de la Generalitat, busca promover el uso del catalán entre los más pequeños, aunque ha generado controversias por invadir la intimidad familiar y escolar.
La denuncia de la Asamblea por una Escuela Bilingüe
Desde la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) han expresado su rechazo rotundo. Su presidenta, Ana Losada, ha denunciado que aunque no todas las escuelas reparten estas cartas, en algunas sí sucede, y no es la primera vez que ocurre con formatos similares. Losada considera esta práctica como una intromisión grave en la intimidad de los niños y sus familias, ya que se les pregunta directamente si juegan en catalán, lo que implica un acoso y presión para que utilicen esta lengua.
“En la carta, les están diciendo a los niños de forma indirecta que jugar bien es jugar en catalán. Es indignante que el gobierno de Illa permita estas acciones que antes impulsaban gobiernos independentistas”, afirmó Losada en declaraciones a este periódico.
El CPNL y su objetivo de normalización lingüística
El Consorcio por la Normalización Lingüística (CPNL) es una entidad pública formada por la Generalitat, la mayoría de los ayuntamientos catalanes y otras instituciones locales. Su objetivo declarado es facilitar el conocimiento y fomentar el uso del catalán en la población. Estas cartas forman parte de una acción para promover el idioma catalán en el ámbito de ocio infantil, financiada con fondos públicos adscritos al Departamento de Política Lingüística.
Controversia y críticas a la Generalitat
La AEB ha criticado fuertemente que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Educación, Esther Niubó, permitan que se sigan realizando este tipo de iniciativas, especialmente en un contexto donde coexisten dos lenguas oficiales en las escuelas: el catalán y el castellano. Según la AEB, estas acciones representan un sectarismo que no respeta la libertad lingüística de los menores ni de sus familias.
Reacciones de familias y experiencias en colegios
Varias familias afectadas han alertado a la AEB tras que sus hijos llegaran a casa con dichas cartas para escribir a los Reyes Magos, incluyendo una pregunta inapropiada sobre el idioma en el que juegan. En un caso documentado, una madre explicó que en la carta ya venía redactada la última petición, donde el niño “deseaba poder jugar en catalán”. Tras la protesta de las familias y quejas formales, el centro escolar pidió disculpas, aunque la polémica continúa.
El seguimiento del uso del catalán en espacios de ocio
Esta no es la primera vez que se fiscaliza el uso del catalán entre la infancia de forma cuestionable. En 2024, la ONG Plataforma per la Llengua, financiada también con subvenciones públicas, realizó un estudio para monitorizar cómo usan los niños entre 5 y 18 años el catalán en sus espacios de ocio. Según señalaron, sus observadores visitaron más de 200 centros sin informar a los responsables para evitar alteraciones en el comportamiento habitual de los niños.
El informe también recoge que parte de la investigación incluyó la grabación mediante notas de voz de situaciones destacables para analizar cambios de idioma en las conversaciones, algo que ha generado debate sobre la privacidad de los menores en estos estudios.
Análisis y repercusiones sociales
Acciones como la distribución de estas cartas en las escuelas catalanas evidencian la complejidad de la cuestión lingüística en Cataluña, donde conviven dos lenguas oficiales y múltiples sensibilidades en torno a su uso. Por un lado, organismos oficiales apuestan por reforzar el catalán y su presencia en la vida cotidiana, pero estas estrategias provocan conflictos y rechazos cuando aparentemente invaden la vida privada de la infancia.
Implicaciones educativas y sociales
La imposición o el estímulo forzado de una lengua sobre otra en el entorno escolar puede afectar la convivencia y generar tensiones entre familias y comunidades educativas. Por ello, entidades como la Asamblea por una Escuela Bilingüe luchan por garantizar el derecho a la educación bilingüe y a la libertad de elección lingüística, especialmente en centros donde el catalán y el castellano son vehiculares.
Conclusión: un debate abierto sobre el catalán en las escuelas
El reparto de cartas que cuestionan en qué idioma juegan los niños se inscribe dentro de la estrategia de normalización lingüística catalana, pero ha despertado la alarma de familias y asociaciones que denuncian tratos discriminatorios y vulneraciones de derechos. Queda aún por ver cómo actúan las autoridades ante esta controversia y si se modifica o mantiene esta práctica en los colegios públicos.
Más información
- Consorci per a la Normalització Lingüística (CPNL)
- Plataforma per la Llengua
- Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB)
Imagen: www.abc.es



