Bruselas impulsa cambios en la regulación de pesticidas y biocidas
La Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete legislativo enfocado en simplificar la normativa comunitaria relacionada con la seguridad alimentaria y el uso de plaguicidas y biocidas. Entre las principales propuestas figura la eliminación de la obligación de renovar periódicamente las licencias para la mayoría de estos productos químicos, un paso que, según expertos y organizaciones ecologistas, podría facilitar la permanencia en el mercado de sustancias potencialmente dañinas con riesgos científicos ya conocidos.
Antecedentes y contexto
Durante décadas, insecticidas como el clorpirifós fueron de uso masivo en España y Europa; sin embargo, estudios han vinculado su uso a efectos graves sobre la salud humana, incluidos trastornos neurológicos como déficit de atención, autismo y parkinsonismo, además de impactos en el desarrollo cognitivo infantil. La licencia para este insecticida dejó de renovarse en 2020, lo que implicó su retirada del mercado europeo. No obstante, su prohibición no se realizó mediante una prohibición expresa, sino que fue consecuencia de la expiración de la licencia.
Este caso refleja la importancia de las revisiones periódicas para reevaluar las sustancias fitosanitarias basándose en la mejor evidencia científica disponible. Actualmente, la normativa europea establece que las licencias iniciales tienen una validez de 10 años y se pueden renovar cada 15 años tras un nuevo análisis riguroso de riesgos.
Propuesta de eliminación de renovaciones periódicas
El paquete ómnibus de simplificación presentado propone que la mayoría de las licencias para pesticidas y biocidas no requieran revisiones sucesivas tras su aprobación inicial. Según la Comisión Europea, esta medida puede generar un ahorro económico estimado en mil millones de euros debido a la reducción de trámites burocráticos.
Sin embargo, esta propuesta ha generado alarma en la comunidad científica y organisations como Ecologistas en Acción, quienes denuncian que esta regulación “socavaría la capacidad de la UE para responder a riesgos sanitarios y ambientales”. En una carta firmada por 200 científicos europeos, advierten que la eliminación de revisiones periódicas crearía lagunas legales que permitirían el uso continuado de pesticidas nocivos, incluso con evidencias claras de sus riesgos.
Evaluación inicial y riesgos a largo plazo
Manuel Ortiz, profesor de Ecotoxicología en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC), explica que la evaluación de nuevas sustancias fitosanitarias es predictiva y basada en hipótesis de laboratorio. Esta metodología es limitada frente a la complejidad real del medio ambiente y no siempre anticipa efectos acumulativos o a largo plazo.
Una vez que un producto está en uso, la detección y confirmación de daños se dificulta por la complejidad de evaluar relaciones de causa y efecto en entornos naturales. Por ello, Ortiz señala que las revisiones periódicas son fundamentales para reevaluar riesgos mediante la evidencia acumulada y tomar decisiones como la retirada de sustancias peligrosas.
Críticas a la propuesta europea
Koldo Hernández, portavoz de Ecologistas en Acción, critica que la propuesta elimina procesos de reflexión rigurosos y señala que, tras la medida, se prevé que el 90% de las licencias puedan llegar a ser ilimitadas en el tiempo. Además, comenta que el proceso de prohibición en la UE es ya complicado y lento, aplicado sólo en casos muy graves como con los pesticidas neonicotinoides perjudiciales para las abejas.
Otro aspecto polémico es la introducción de un periodo de gracia de hasta 36 meses para sustancias que se planea prohibir. El texto pone en duda esta práctica, ya que extiende la exposición de agricultores, consumidores y ecosistemas a riesgos conocidos y graves antes de que la prohibición sea efectiva.
Impactos potenciales y reacciones
La eliminación de revisiones periódicas podría significar un riesgo para la salud pública y el medio ambiente, especialmente mientras avanza la generación de nuevos estudios científicos que identifican sustancias tóxicas. Sin una reevaluación constante, muchos pesticidas dañinos podrían permanecer en el mercado sin nuevas restricciones.
Las ONGs y sectores científicos piden mantener controles estrictos y la revisión continua para proteger a la sociedad y la biodiversidad, alertando que la simplicidad burocrática no debe prevalecer sobre la seguridad.
Más información
- Paquete Ómnibus de la Comisión Europea (fuente oficial)
- Declaración de Ecologistas en Acción
- Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC)
Imagen: www.abc.es



