Resumen del cambio en el sistema de pulseras antimaltrato
En 2023, el Ministerio de Igualdad introdujo cambios significativos en el sistema de pulseras antimaltrato para víctimas de violencia de género. Se dejó de usar un sistema israelí, gestionado por Telefónica, para implantar dispositivos de fabricación china con software desarrollado por Vodafone, un sistema inicialmente pensado para teleasistencia. Esta modificación ha supuesto una reducción notable en los costes, pero también ha generado numerosas incidencias que han sido denunciadas por usuarios y reportadas en la memoria de la Fiscalía.
De tecnología israelí a dispositivos chinos: la transición polémica
Antes del cambio: tecnología de Attenti y costos elevados
Hasta 2023, el sistema de vigilancia para víctimas utilizaba dispositivos fabricados por la empresa israelí Attenti Electronic Monitoring, bajo contrato con Telefónica. Este sistema incluía una pulsera para el agresor y un receptor que la víctima debía llevar continuamente. La propiedad de los dispositivos era de Attenti y el servicio superaba los 4.000 euros anuales por usuario.
Este sistema se apoyaba en un software especializado propio y un protocolo para enviar alertas a las fuerzas de seguridad, como la Policía Nacional o la Guardia Civil, a través de la sala de control llamada Cometa.
Modificaciones impuestas por el Ministerio de Igualdad en 2023
El Ministerio, presidido entonces por Irene Montero, decidió introducir dos cambios cruciales durante la licitación: la propiedad de los dispositivos pasaría a manos del Ministerio y se incluiría una tarjeta SIM ‘multiagresor’ para que la víctima recibiera todas las alertas en un solo dispositivo.
Estos cambios, aunque diseñados para mejorar la respuesta en casos complejos de violencia sexual, como el caso del grupo mediático conocido como «La manada», generaron confusión y críticas desde expertos en derecho y violencia de género.
La nueva licitación y la elección de Vodafone
Sistema basado en teleasistencia y costes reducidos
Con la salida de Telefónica del proceso, Vodafone presentó un sistema totalmente diferente y mucho más económico. El set actual, con un coste unitario aproximado de 696 euros más IVA por dispositivo, incluye dos móviles «rugerizados» —uno para la víctima y otro para el agresor—, una tobillera para el agresor y un botón de pánico para la víctima.
Este sistema funciona con un software desarrollado por Vodafone, denominado «Vodafone Invent», que adapta tecnologías previas de la compañía utilizadas en servicios de teleasistencia para personas mayores o con dependencia.
Dispositivo y teleasistencia: un cambio funcional con críticas
Los dispositivos actualmente adquiridos son fabricados en China por la empresa KKM y comprados por Vodafone a través de su intermediaria Oysta Spain, especializada en soluciones de teleasistencia.
El protocolo oficial del sistema incluye alertas específicas orientadas a personas dependientes, como detección de caídas o inactividad, funcionalidades valoradas en salud pero cuestionadas para un uso focalizado en la prevención de violencia de género. Múltiples incidencias y saturación de alertas han generado quejas internas en la sala Cometa, incluyendo presiones para minimizar la visibilidad de las mismas ante visitas institucionales.
Consecuencias y controversias
Impacto en la eficacia y denuncias
El Ministerio de Igualdad justificó el cambio con un supuesto ahorro significativo en costes, aunque en la práctica el recorte en el gasto de equipos se vio compensado por el aumento en otras partidas. Más allá de la economía, la transición ha sido cuestionada por la Fiscalía y usuarios por las fallas detectadas, algunas de las cuales afectan directamente a la seguridad de las víctimas.
Opiniones y reacciones políticas
La antigua presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, Ángeles Carmona, ha expresado su sorpresa por las decisiones tomadas, incluida la participación de Victoria Rosell, entonces delegada del Gobierno para la Violencia de Género y magistrada. Por otra parte, algunos partidos políticos han reclamado que el Gobierno abandone definitivamente el uso de equipos y servicios de origen israelí en futuras licitaciones.
Contexto y referencias adicionales
Attenti, además de proveer estas pulseras, también presta servicios de monitorización electrónica para presos en libertad vigilada en España, lo que refleja la especialización de la empresa en control telemático con aplicaciones policiales y penitenciarias.
En contraste, la empresa Oysta Spain y su matriz británica Access Group están centradas en soluciones de teleasistencia, como reflejan sus casos de éxito para ancianos o pacientes con movilidad reducida, sin referencias a proyectos de vigilancia o acciones contra delincuentes.
La evolución de este sistema continúa siendo un tema de debate público, en especial por la importancia que tiene garantizar la seguridad y la eficacia en la protección de las víctimas de violencia machista.
Imágenes explicativas

Imagen: www.abc.es




