El Consejo del Agua respalda el proyecto del Plan Hidrológico del Guadalquivir

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El Consejo del Agua de la Demarcación (CAD) ha emitido informe favorable a la propuesta de proyecto de Plan Hidrológico del Guadalquivir para el horizonte 2022/2027, documento que será remitido al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para continuar con su tramitación. Previamente el Comité de Autoridades Competentes (CAC) también ha dado conformidad a la propuesta de Programa de Medidas de dicho Proyecto.

El texto ha sido informado por un total de 54 votos a favor, 15 abstenciones y 2 votos en contra, según ha informado la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en una nota de prensa.

Tras su remisión al MITECO, el siguiente paso será el informe del Consejo Nacional del Agua, antes de su elevación al Consejo de ministros para su aprobación definitiva mediante Real Decreto.

El proyecto de Plan Hidrológico marca las líneas generales de la gestión de los recursos hídricos de la demarcación en el horizonte de planificación hidrológica 2022-2027 con el objetivo de alcanzar el buen estado de las masas de agua subterránea y superficiales, de los ecosistemas dependientes y de las zonas protegidas.

El documento hoy informado es fruto de un amplio proceso de participación pública de 6 meses que han supuesto la celebración de 10 talleres (temáticos y territoriales) y 4 jornadas de presentación, con la participación de más de 150 representantes de los usuarios y de las administraciones implicadas en la gestión del Guadalquivir. Como resultado de todo ello, la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha recibido un total de 246 escritos de propuestas, observaciones y sugerencias a la documentación inicialmente presentada.

Como respuesta a este proceso participativo se han producido, entre otros cambios, un incremento de las medidas y el presupuesto del Programa de medidas. En el horizonte 2022-2027 se ejecutarán un total de 821 actuaciones: 589 para el logro de los objetivos ambientales, 43 destinadas a la atención de las demandas de agua, 97 para afrontar los fenómenos extremos y 92 orientadas al conocimiento y la gobernanza en la cuenca. Estas acciones serán ejecutadas con un montante de 3.836,32 millones de euros financiados por la Administración General del Estado (AGE) -Dirección General del Agua, Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, ACUAES y otros organismos-, las comunidades autónomas de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, así como las entidades locales.

Claves del Plan Hidrológico del Guadalquivir 2022-2027

El Proyecto de Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir 2022-2027 supone la revisión del actual Plan vigente, aprobado el pasado 2015, que actualiza la información disponible y mejora determinados aspectos de la gestión.

Entre otros, la gestión de la demanda en un contexto de cambio climático. Por su situación -la más meridional de las grandes cuencas europeas- y la enorme variabilidad de sus recursos, la cuenca del Guadalquivir está obligada a mantener un equilibrio siempre difícil, apoyado en el conocimiento de la hidrología, la contención del consumo, el manejo cuidadoso de la infraestructura y una estrecha coordinación entre la administración y los usuarios.

En esta revisión se ha incluido por primera vez el Anejo (15) sobre Cambio Climático, que incorpora los estudios y estimaciones de reducciones de aportaciones y de la recarga de acuíferos del CEDEX; los análisis de presiones, exposición, vulnerabilidad y riesgo realizados por la Universidad Politécnica de Valencia; y la disminución de la garantía. Además, se ha incluido en la Normativa un artículo específico de adaptación al cambio climático y en los Programas de Medidas se incluye la medida de realización de un Plan de adaptación al Cambio Climático vinculado a la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética y al Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC).

Con igual hincapié se aborda la lucha contra la contaminación, especialmente la difusa originada por nitratos, principalmente de origen agrario. Existen 2.784.285 hectáreas cultivadas (48,7% del total de la cuenca). Las masas de agua en zonas de uso agrícola tienen mayor riesgo de contaminación por el uso de fertilizantes y productos fitosanitarios, con el consiguiente riesgo de contaminación, especialmente importante en los acuíferos por su persistencia. El 36% de las masas de agua presentan presiones de fuentes difusas de la actividad agrícola.

La revisión del Plan establece en su Normativa los umbrales máximos de excedentes de nitrógeno, por hectárea y año, en las masas de agua subterránea que se encuentren en mal estado químico por nitratos. Dichos límites máximos serán los que conduzcan al logro de los objetivos ambientales y deberán ser considerados por las autoridades competentes en agricultura de cara a la revisión de sus programas de actuación. También en el Anejo 5 (Identificación y mapas de Zonas Protegidas) se incluyen tablas que identifican los códigos de buenas prácticas agrarias y los programas de actuación de obligado cumplimiento en las zonas vulnerables.

Para implementar el uso sostenible del agua, el borrador del proyecto de Plan prevé una reducción de las asignaciones de recursos en 102,26 hm3 para el año 2027. En este sentido, el documento recoge que no son compatibles con el Plan Hidrológico nuevas concesiones o modificaciones de características de los derechos existentes que impliquen un incremento de la superficie regable o volumen de riego (artículo 16 de la Normativa). Conforme a los Objetivos de la estrategia España Circular 2030 y el Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización (DSEAR), el Plan del Guadalquivir sigue apostando por la reutilización con una nueva reserva de 20 hm3, que se sumará a la reserva actualmente en trámite.

El tratamiento especial a Doñana y su entorno se pone de especial relevancia en el futuro plan de cuenca, más aún cuando el pasado 24 de agosto, la CHG declaraba las masas subterráneas «La Rocina», «Almonte» y «Marismas» como en riesgo de no alcanzar el buen estado. Para el más conocido de los Espacios Naturales Protegidos del Guadalquivir, el borrador plantea diversas medidas. Entre ellas, la sustitución de aguas subterráneas por superficiales, como en la conexión de Matalascañas con la ETAP de Palos; continuar con el control exhaustivo y constante de los riegos legales y la eliminación de los ilegales; el recrecimiento del embalse del Agrio; la nueva EDAR de Matalascañas; mejoras en la depuración de grandes núcleos que vierten al estuario, como Sevilla, y en los menores de 10.000 habitantes que vierten directamente a Doñana, con depuración con tratamiento terciario; y la reubicación de sondeos de abastecimiento. Este programa y el desarrollo de la declaración según prevé el artículo 56 de la Ley de Aguas deben permitir que el conjunto de sus masas de agua alcance el buen estado en 2027.

Con respecto a los caudales ecológicos, se generaliza su cumplimiento en las infraestructuras y puntos de control establecidos, y se habilitarán mecanismos para su cumplimiento en todas las infraestructuras de la CHG, manteniéndose un seguimiento adaptativo de su efectividad a lo largo del presente ciclo de planificación.

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