La primera vacuna española contra el Covid empezará a pincharse en 1.000 voluntarios de diez hospitales

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes que ya están autorizados los ensayos en fase dos de Hipra, la primera vacuna española contra el Covid.

El ensayo, autorizado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) se hará en 1.000 voluntarios. Tras probarse inicialmente en 30 personas, ahora entra en fase II y será inoculada en 1.000 voluntarios de diez hospitales.

Fácil distribución y conservación
La compañía ha dado un giro radical a su actividad por culpa del Covid. En sus cincuenta años de historia se había dedicado prioritariamente a la producción de vacunas para la salud animal, pero la pandemia les llevó a emprender un cambio de estrategia. Además de la vacuna, la empresa ha pasado a dedicar parte de sus esfuerzos al análisis de PCR o a la producción con máquinas 3D de respiradores o pantallas de protección.

Además, la propia evolución del virus también ha ido modificando sus planes con la vacuna, ya que la vacuna se pensó inicialmente para la variante de Wuhan (China) pero durante las investigaciones se observó que su prototipo podría servir para otras variantes, incluso la actual Delta, lo que ha retrasado unos meses su calendario inicial.

La respuesta inmunitaria frente las distintas variables existentes hasta ahora es, precisamente, uno de los puntos fuertes de la Hipra Sars-CoV-2, destacan desde la compañía. También es altamente remarcable su conservación, entre 2 y 8 grados de temperatura, lo que puede facilitar su logística y distribución porque solo necesita refrigeración y no congelación como las vacunas de ARNm.

La vacuna, con proteínas recombinantes, se ha diseñado para «optimizar su seguridad e inducir una potente respuesta inmunitaria neutralizadora del virus», remarcan.

Con todo, si el proyecto actual fallara, algo poco previsto según sus responsables, Hipra continuaría en la carrera por la vacuna de Covid. La firma, que lleva unos 50 años de experiencia en desarrollo de vacunas, sobre todo para la sanidad animal, también está colaborando con el Clínic en la fabricación de otra, basada en la ARNm, como las actuales de Pfizer o Moderna, pero que no requeriría de su congelación, y podría ser suministrada con mayor facilidad.

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