Inquietud en los líderes locales de Madrid por el poder de Ayuso

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Ayuso ha conseguido lo que venía persiguiendo desde hace muchos meses, y el tandem Casado-Egea le negaron: todo el poder del Partido Popular en Madrid, el que le creía que le correspondía por sus resultados electorales. El precio que ha pagado no tiene importancia, la pinza que Galicia y Andalucía hacen sobre Madrid en la dirección nacional, considera, es lo de menos. Su pacto con Feijóo es paz a cambio de territorio, siendo consciente de que con el nuevo presidente del PP ya no caben pulsos políticos, no se puede convertir en un problema para todas las direcciones nacionales, porque se deterioraría su imagen. La «relación personal» que mantienen es buena y Feijóo no olvida la colaboración de Madrid con Galicia en la pandemia y cómo ayudó a su comunidad.

Ahora, explican las fuentes consultadas, ha llegado el momento de gestionar ese poder, una vez que sea investida presidenta. Pero si Ayuso ha aprendido de lo que ha sucedido en el PP, no podrá aplicar la máxima de Egea de mano dura en su territorio y orillar a quienes se situaron junto a Casado, levantando recelos y malestar. A la espera de que llegue el momento del cambio en Madrid, entre los dirigentes locales empieza a extenderse una cierta inquietud. Nadie oculta su temor a ser apartado de las listas municipales, autonómicas y generales que ahora quedan, salvo veto de Génova, en manos de Ayuso.

Bendecida por Génova
Que Ayuso cuenta con todas las bendiciones de Génova es una evidencia y, como alertan algunos, se hizo patente en el Congreso de Sevilla. Un momento fue esencial para comprender hasta que punto Feijóo y Ayuso han sellado su alianza. Para algunos pudo pasar desapercibido, pero no para otros, el instante en el que Feijóo daba cuenta de la relación de nombres del comité ejecutivo y, al pronunciar el de Almeida, dejó caer la coletilla de «a propuesta de Ayuso». Es cierto que lo hizo para nombrar a continuación a Manuel Cobo, afirmando que «comprenderéis que después de meter a Almeida, a propuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid, un tío del atleti, a mi me corresponde meter a Manuel Cobo para empatar», pero las fuentes populares afirman que «con esa frase la hizo ya presidenta del PP de Madrid porque los nombramientos en el comité ejecutivo se realizan siempre a propuesta del presidente regional, y Ayuso no lo es; tendría que haber nombrado a Pío García Escudero. Feijóo la encumbró como líder». Todo el plenario pudo escuchar esta alusión, que no hizo con el resto de los presidentes regionales.

Cuota en la dirección
Si ha quedado mejor o peor representada en el comité de dirección es un debate de corto recorrido, a juicio de las fuentes consultadas. Unos creen que con Pedro Rollán tiene su cuota, pero otros piensan que «se debería haber visto más el peso de Madrid». En cualquier caso, ha conseguido que Alfonso Serrano, su mano derecha en Madrid, entre en el comité ejecutivo; así como líderes locales con proyección regional como la portavoz del PP en San Sebastián de los Reyes, Lucía Fernández; el portavoz en Parla, José Manuel Zarzoso; el secretario general del grupo popular en la Asamblea, Enrique Núñez; y la portavoz en Alcalá de Henares, Judith Piqué

Los tiempos ya no son importantes para Ayuso; sabe que el congreso va a ser antes del verano y ya solo está a la espera de que la Junta Directiva Nacional apruebe la fecha. No será hasta entonces cuando se sepa si será en mayo o a principios de junio. Si es un congreso ordinario tiene que celebrarse 45 días después de la convocatoria, A día de hoy, todavía no se sabe si este órgano de dirección tendrá lugar la semana que viene en plena Semana Santa, o posteriormente. La urgencia la marcaría la necesidad de nombrar los portavoces en el Congreso y el Senado, pero Feijóo ha demostrado que cada cosa a su tiempo y ahora todavía está en la reunión hoy con Felipe VI y el jueves con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Menos cargos

Ayuso sí que ha dado señales sobre cómo quiere que sea el PP que presida en Madrid. De entrada, con menos cargos, solo hay uno fijo, el del secretario general que será Alfonso Serrano. El portavoz parlamentario se curtió en las Nuevas Generaciones de la calle Génova y es buen amigo de Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía. El líder andaluz es garantía de poder, al ser el primer apoyo de Feijóo en la solución de la crisis popular. «Valora a Isabel y la apoyará», señalan.

En este organigrama del nuevo PP de Madrid hay una incógnita a despejar: el futuro del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en el organigrama de la dirección regional. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha dado muestras de su apoyo, pero quizá el alcalde prefiera centrarse en su trabajo al frente de la alcaldía de la capital y no entrar en tareas internas del partido, que tanto sinsabores le han dado en su cargo de portavoz nacional. Estar en el comité ejecutivo es ya un gesto de apoyo de Feijóo al alcalde.

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