El pozo donde ser minero por un día (un viaje a las entrañas de la tierra)

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Descubrir la auténtica Asturias verde de montes y negra de minerales a la que Víctor Manuel cantaba y vivir una experiencia única es posible en el Pozo Sotón, emblemático yacimiento aprovechado como recurso turístico y patrimonial que ofrece a los turistas la posibilidad de convertirse en mineros por un día, descendiendo a las entrañas de la tierra, picando, barrenando y paseando por las intrincadas galerías que fueron tajo y sustento de millares de trabajadores.

El simbólico enclave, cuyos orígenes se remontan a las primeras décadas del siglo XX, se encuentra en plena cuenca minera del Nalón (El Entrego), en el centro de Asturias, y ofrece una triple oferta al visitante: la bajada a la mina, que requiere unas mínimas condiciones físicas; el recorrido por el exterior de las históricas instalaciones; y el Centro de Experiencias y Memoria de la Minería (CEMM), un espacio expositivo, que muestra de una forma didáctica la historia de la minería.

A 600 metros de profundidad
La más atrevida de todas las propuestas es el descenso al interior de la mina, propiedad de Grupo Hunosa, un viaje de casi 600 metros de profundidad. Equipados con autorrescatador, cascos con su lámpara de mina, mono y botas con refuerzo metálico, los turistas descubren la épica del que fue uno de los oficios más populares de la Asturias del siglo pasado. Los visitantes, acompañado por guías mineros, descienden en jaula, atraviesan angostas chimeneas con una pendiente media que supera los 43 grados, pican carbón en un ‘testeru’ y barrenan un frente para regresar en un tren minero bajo las montañas.

Existen dos itinerarios posibles. El de larga duración suma cinco horas, mientras el corto se prolonga en torno a tres, tiempos que incluyen la llegada al pozo y tallaje para la indumentaria minera, una breve charla de seguridad y la visita a la lampistería, la casa de máquinas y a la zona de embarque al pie de los dos imponentes castilletes de un pozo declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento y catalogado entre los cien elementos más representativos del patrimonio industrial español.

Conocer el pozo por fuera también es posible, admirando su particular arquitectura y descubriendo las diferentes máquinas y útiles, así como los diferentes métodos de explotación utilizados en sus más de cien años de historia. En su paseo, tendrán la sensación de que la mina ‘ha salido a la calle’ para mostrarse sin necesidad de bajar al pozo. Aprenderán qué es una chimenea, un testero, postiar, dar tira, los bastidores, las mampostas, la bocarrampla, el avance de galería, el barrenista, el ‘scraper’, los tresillones, la cruz de San Andrés… Asistirán, además, a la simulación de un disparo de avance y verán una rozadora en funcionamiento.

Historia de la minería
El Centro de Experiencias y Memoria de la Minería , instalado en la antigua Casa de Aseos del Pozo Sotón, recupera la historia de la minería en Asturias desde una óptica de experiencias e interactividad con elementos virtuales y reales. Recrea espacios dedicados a los mineros, al grisú, a los accidentes de trabajo, a la documentación histórica, a los economatos laborales y a la labor de la mujer minera, además de ofrecer experiencias singulares, desde un particular ‘Escape Room’ a visitas teatralizadas y cumpleaños mineros para los más pequeños.

Exterior de Pozo SotónArchivo Histórico Visitable
Muy cerca del Pozo Sotón se encuentra el Pozo Fondón, sede del Archivo Histórico de Hunosa, uno de los más importantes del país a nivel industrial. Recientemente abierto a las visitas, custodia el patrimonio documental de las empresas mineras originarias del siglo XIX y principios del XX y reúne todo tipo de legajos y materiales que revelan cómo era la vida en las cuencas mineras.

Los visitantes pueden contemplar, a través de recorridos guiados que se celebran los jueves laborables en horario de mañana y requieren de cita previa, elementos recuperados de las minas, desde vagonetas o autorrescatadores a grandes compresores. Entre sus fondos se encuentran concesiones firmadas por la reina Isabel II, acciones de empresas a nombre de Numa Guilhou o Pedro Duro, mosaicos rehabilitados y fotografías que se remontan hasta un siglo atrás.

La visita al Pozo Fondón es toda una experiencia en sí misma. Además de sus edificios anejos, el enclave conserva el espectacular castillete y parte del mosaico con el que fueron enlucidas sus naves principales, obra del artista local Suco.

El Pozo Fondón es, además, sede de la centenaria Brigada de Salvamento Minero y acoge una central de geotermia, que ilustra el proceso de la transición ecológica.

Más información: #www.archivohunosa.es/

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