El cónsul honorario de Rusia en Vigo denuncia que sufre amenazas a la Policía

Comparte este post

Desde el año 2020, el gallego Pedro Mouriño es cónsul honorario de Rusia en Vigo. Tras la invasión de Ucrania, asegura, ha tenido que cambiar su modo de vida ante los «insultos» y «amenazas» que ha empezado a recibir. Mouriño ha presentado ya ante la Policía dos denuncias, que se están investigando. El hecho más grave, explica, se produjo hace unas tres semanas cuando tres personas se presentaron en un despacho de abogados de Madrid, del que es asociado, exigiendo hablar con él. Al no encontrarse allí, se los pasaron por teléfono. «Me llamaron asesino, que hacía negocio con la sangre de los ucranianos y me dijeron que iban a venir a por mí», relata. Él lo interpretó como una amenaza de muerte.

«Les colgué el teléfono y llamé a recepción para que los echaran de allí y llamasen a la Policía. Al marcharse dejaron una pancarta», indica. En ella figuraba su nombre y se le señalaba como «colaborante» de «rusos asesinos». El cónsul honorario denunció inmediatamente los hechos a la Policía. También ha presentado otra denuncia por un delito de odio contra su persona por un mensaje que le dejaron en las redes sociales. «Pedro Mouriño es el cónsul de Rusia en Galicia, no le conozco, pero creo que es una buena idea explicarle que su jefe es el mayor genocida del siglo XXI. Por favor bórrenlo como contacto, a ver si poniendo un granito de arena podemos aislar un poco más a estos asesinos», le decían.

Mouriño recuerda que los cónsules honorarios no son diplomáticos rusos de carrera, sino ciudadanos españoles que no se dedican a asuntos políticos. Su labor fundamental es ayudar con distintos trámites a la comunidad rusa que vive en el país o tratar de favorecer las relaciones entre ambos países. La embajada de la Federación de Rusia remitió el pasado 17 de marzo un escrito al Ministerio de Exteriores en la que pedía que se les prestase «protección». Algunos cónsules honorarios, explica la carta, «han sido objeto de insultos, incluidos realizados públicamente y hasta amenazas». La embajada asegura que los ciudadanos españoles que desarrollan esta función en Burgos, Las Palmas de Gran Canaria, Palma de Mallorca, Sevilla, Valencia y Vigo «están seriamente preocupados» y consideran que «tales acciones hostiles dificultan la realización de sus tareas».

Mouriño asevera que no sólo los cónsules están sufriendo «rusofobia». También la comunidad rusa en España, indica, sufre insultos y amenazas después de que el Gobierno de Vladimir Putin iniciase la invasión en Ucrania En Galicia viven alrededor de un millar de personas rusas. Según Mouriño, a él le han llegado noticias de niñas que tuvieron que dejar las clases de Ballet «porque las insultan» o de personas que creen que las van a despedir del trabajo debido a su nacionalidad. «En España tenemos un Estado de Derecho y los ciudadanos rusos que viven aquí también tienen derechos», defiende Mouriño. «Se les debe defender y garantizar sus derechos humanos», continúa. «Yo condeno todas las guerras, todas, esta, la de Yugoslavia, la intervención militar en Irak, la intervención en Afganistán», indica Mouriño, quien asegura que siempre ha intentando «buscar soluciones a los conflictos a través de los mecanismos del diálogo, del acuerdo y de la negociación».

Quizás te interese...

A %d blogueros les gusta esto: