En los últimos meses los residentes del edificio Presidente, situado en la urbanización Entrenúcleos de Dos Hermanas, han convivido con una presencia creciente de palomas que ha convertido balcones, fachadas y zonas comunes en un foco de suciedad y molestias. Los vecinos alertan del impacto sobre la salubridad, el confort y el valor de las viviendas, y demandan actuaciones urgentes por parte de la comunidad de propietarios y del Ayuntamiento.
Molestias, suciedad y riesgo para la convivencia
La acumulación de excrementos en barandillas, toldos y fachadas es la queja más repetida entre los residentes. Además del mal olor y la pérdida estética, las deposiciones de las aves provocan corrosión en materiales y ensucian vehículos y tendedero. La presencia constante de palomas también genera ruido en horarios tempranos y movimientos que alteran la tranquilidad de las viviendas.
Otra preocupación extendida es la salud pública: la acumulación de restos y nidos favorece la proliferación de parásitos como garrapatas o ácaros, y amplía la posibilidad de transmisión de agentes patógenos asociados a las aves. Especialistas citados habitualmente en este tipo de episodios subrayan que, aunque el riesgo para la población es bajo cuando se mantienen medidas de higiene, la limpieza y la gestión adecuada de las zonas afectadas son imprescindibles para minimizar cualquier incidencia sanitaria.
Impacto económico y responsabilidades
Los daños materiales y la necesidad de limpieza recurrente suponen una carga económica para vecinos y comunidad de propietarios. Algunos residentes han señalado la necesidad de intervenir en balcones y fachadas para reparar corrosiones causadas por los excrementos y para volver a impermeabilizar y pintar. Además, existe inquietud por el deterioro que la imagen del edificio puede provocar en la revalorización de las viviendas.
En estas situaciones la responsabilidad recae, por un lado, en la comunidad de propietarios, que debe aprobar y ejecutar las soluciones comunes; y, por otro, en el Ayuntamiento, encargado de coordinar y autorizar intervenciones que afecten a la vía pública o requieran medios municipales. La solución más eficaz suele combinar medidas privadas —instalación de elementos disuasorios en el propio edificio— con apoyo técnico y normativo desde las administraciones.
Medidas que se proponen y precauciones
Ante la proliferación de palomas, las soluciones eficaces y respetuosas con la normativa de protección animal pasan por impedir que las aves aniden y se posen en zonas críticas, sin causarles daño. Entre las intervenciones que suelen recomendarse:
- Instalación de redes protectoras en huecos y terrazas para impedir el acceso de las aves a zonas de anidamiento.
- Colocación de pinchos y perfiles anti-posado en cornisas y barandillas para desalentar el aterrizaje.
- Uso de repelentes visuales o sonoros específicos para aves, siempre evaluando su eficacia y compatibilidad con el entorno.
- Limpieza especializada y desinfección de los elementos afectados para eliminar excrementos y posibles vectores de infección.
- Revisión y sellado de huecos en fachadas y bajantes donde las palomas puedan anidar.
Es importante que cualquier intervención sea ejecutada por empresas especializadas que trabajen con métodos homologados y respetuosos con la fauna urbana, y que la comunidad de propietarios consensúe las obras y los costes.
La respuesta de las administraciones y el papel del vecindario
En episodios similares en otras localidades, los ayuntamientos ofrecen información técnica, campañas de concienciación y, en ocasiones, contratan servicios externos para actuaciones puntuales en espacios públicos. También existen programas de control poblacional que utilizan métodos éticos y no letales, así como recomendaciones para evitar alimentar a las aves, práctica que favorece su asentamiento.
La implicación vecinal resulta clave: evitar dejar comida en exteriores, limpiar restos que atraigan a las palomas y comunicar de manera coordinada a la comunidad y al consistorio la dimensión del problema facilita la respuesta. Asimismo, la documentación de los daños y la recogida de firmas o actas de la comunidad pueden acelerar la toma de decisiones y la búsqueda de financiación para las obras necesarias.
Hacia una solución sostenida
Los vecinos del edificio Presidente reclaman una actuación conjunta y rápida que combine la instalación de medidas disuasorias, la limpieza y la vigilancia para evitar la recolonización. Las soluciones deben orientarse a largo plazo: cuando se actúa solo puntualmente y sin abordar las causas (puntos de anidamiento, fuentes de alimento), las palomas vuelven a ocupar los mismos huecos.
El caso de Entrenúcleos es un recordatorio de que la convivencia en espacios urbanos exige coordinación entre administraciones, comunidades y ciudadanos. Con una intervención técnica adecuada y la cooperación vecinal, es posible reducir significativamente las molestias y los riesgos asociados a la presencia masiva de palomas, garantizando a la vez el respeto por la fauna y la integridad del entorno construido.




