Gran asistencia en el primer partido del Betis en La Cartuja
El Real Betis disputó su primer encuentro liguero en el estadio de La Cartuja, albergando a más de 54.000 aficionados. Este éxito de convocatoria era esperado, pero la gestión del plan especial de movilidad y limpieza desplegado por las autoridades locales tuvo luces y sombras, según el desarrollo del día.
Accesos y circulación: grandes retos y algunos problemas
Entrada al estadio y vías principales
Un punto crítico fueron los accesos, especialmente desde Carlos III por las obras del carril BUS-VAO del Aljarafe, que reducen los carriles y provocaron congestión desde el paso subterráneo en la carretera de Huelva. La señalización para llegar a los aparcamientos del parque tecnológico no fue clara, generando largas colas y esperas de hasta 45 minutos en algunos casos, debido al control de matrículas y reserva previa.
Vías desde el norte y alrededores
Las entradas por la vertiente norte, que afectan a zonas como Pino Montano y municipios cercanos como La Rinconada o Carmona, también sufrieron atascos en la Ronda Supernorte (SE-20). La circulación fue lenta, dificultando el acceso al parking ubicado detrás del apeadero de Renfe.
Ventajas para quienes optaron por movilidad sostenible
Por otro lado, los aficionados que optaron por llegar andando, en moto, bicicleta, tren o transporte público no experimentaron dificultades. Destaca el éxito del servicio especial de tren hasta La Cartuja, que facilitó el acceso rápido y sin atascos. Además, el gran aparcamiento para motos y bicicletas bajo el viaducto del Alamillo apenas se llenó, contando además con vigilantes presentes desde la tarde hasta la noche para garantizar seguridad.
La salida: más fluida de lo esperado pero con puntos conflictivos
Tras el partido, la circulación para salir del estadio fue sorprendentemente más llevadera. La explanada norte, con su conexión directa a la SE-20 mediante una carretera de dos carriles, facilitó una salida rápida hacia el centro y los alrededores. Lo mismo ocurrió en la bancada sur, con accesos directos a Carlos III en dirección a Triana.
Sin embargo, quienes salían en dirección sur desde los parking debieron realizar un recorrido más largo por las restricciones policiales, que obligaban a girar exclusivamente a la derecha en la avenida Carlos III, evitando la izquierda hacia el Charco de la Pava. Aunque este rodeo generó cierto embotellamiento en algunas glorietas, el tráfico fue en general fluido y sin incidentes.
Problemas con la concentración de autobuses en las inmediaciones del estadio
Uno de los principales puntos conflictivos estuvo en la salida de los autobuses de transporte público, cuyas paradas se concentraron demasiado cerca en una zona muy estrecha, donde la vía se reduce de dos carriles a uno y además se ubica un paso de peatones. Esto ocasionó un grave tapón y largas colas, con dificultades para que los vehículos articulados de gran tamaño maniobraran entre miles de personas.
Los usuarios de las lanzaderas, especialmente las líneas C1 y las que conectan con Sevilla Este y La Barqueta, manifestaron su incomodidad por esta concentración en espacios reducidos, aunque la gestión policial fue intensiva para controlar la situación.
Asimismo, la parada de la línea 2, que enlaza La Cartuja con Heliópolis, se situó lejos, cerca del Teatro Central, lo que generó críticas entre los asistentes. Además, hubo demoras para la subida en los autobuses debido a la espera por autorización policial.
El papel fundamental de Lipasam en la limpieza
La empresa de limpieza Lipasam desplegó un equipo de unos veinte operarios y nueve vehículos para actuar en la zona sur del entorno del estadio, especialmente en la calle Tajo, lugar de reunión previa para miles de seguidores. A pesar del gran volumen de residuos elaborado por el público y la escasez de contenedores, el trabajo de limpieza fue impecable, devolviendo la zona a un estado óptimo tras el partido.
Reflexiones finales sobre el plan de movilidad y limpieza
El plan especial de movilidad y limpieza para el primer partido del Betis en La Cartuja cumplió con muchas expectativas, facilitando la llegada escalonada de miles de espectadores y una salida efectiva, evitando mayores incidentes. No obstante, quedan aspectos a mejorar, como la señalización de aparcamientos, la ubicación y organización de las paradas de autobús y la solución a problemas puntuales durante la entrada, además del cuidado del material de la explanada para evitar polvo o barro según el clima.
El uso del transporte público, en especial el tren, se consolidó como la opción más eficiente para acudir a este nuevo recinto deportivo, recomendándose su uso para futuros encuentros.


Imagen: www.diariodesevilla.es




