La gestión de los incendios y el papel del Ejército en debate
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha generado polémica tras rechazar la movilización ampliada de las Fuerzas Armadas en la crisis de los incendios que afecta a varias zonas de España. A pesar del nivel de emergencia y la solicitud de despliegue por parte de líderes políticos, Robles insiste en que la Unidad Militar de Emergencias (UME) debe ser la única representación castrense en la lucha contra el fuego.
La Unidad Militar de Emergencias y su dependencia directa
Desde 2019, la UME depende directamente de la ministra de Defensa, una modificación organizativa que ha restringido el mando operativo de las Fuerzas Armadas sobre esta unidad especializada. El teniente general Francisco Javier Marcos, jefe de la UME, debe solicitar refuerzos directamente a Robles y al Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD). Sin embargo, la cantidad de efectivos desplegados se mantiene en alrededor de 500, muy por debajo de los 70.000 o 80.000 que podrían movilizarse según expertos militares.
¿Por qué no se movilizan más tropas?
Este repliegue ha sido interpretado por varios altos mandos del Ejército como una decisión política más que técnica. Voces internas critican las palabras de la ministra que niegan el protagonismo del Ejército fuera de la UME en la extinción de incendios, algo que se ha realizado tradicionalmente antes de la creación de esta unidad especializada. El despliegue del resto de las Fuerzas Armadas podría facilitar tareas como crear cortafuegos, labores de vital importancia para proteger zonas pobladas y frenar el avance de las llamas.
Declaraciones controvertidas de la ministra Margarita Robles
Robles ha sostenido que «todo lo que no sea atacar directamente al fuego no va a servir para nada» y que «no se trata de pedir más medios sino de que haya profesionales cualificados con los medios indispensables». Además, ha tachado de ignorante y de faltar a la verdad a Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición, quien pidió un mayor despliegue militar para enfrentar la crisis actual.
Reacciones desde el Ejército y la política
Las críticas de altos mandos militares señalan que las Fuerzas Armadas siempre han participado en la extinción de fuegos y que históricamente una compañía de unos 100 soldados estaba preparada para salir a combatirlos. «Estábamos 24 horas en la emergencia hasta apagar el fuego, bajo la dirección de un ingeniero de montes», recuerdan. Esta experiencia contrasta con la actual restricción impuesta por la ministra, que deja al Ejército casi al margen de esta misión.
Desde la política, el debate se ha intensificado luego de la petición de Feijóo, quién vio limitada la capacidad de intervención del Ejército durante una crisis con altos riesgos para la población y los ecosistemas afectados. La ministra Robles responde con argumentos centrados en la especialización de la UME y en la competencia de las comunidades autónomas para gestionar estas emergencias, dejando muy poco margen a una acción conjunta amplia de las Fuerzas Armadas.
Implicaciones políticas y razones detrás de la decisión
El trasfondo político es inevitable, ya que la mayoría de las comunidades afectadas están gobernadas por el Partido Popular (PP), mientras que el Gobierno central es del PSOE. Desde varios sectores se interpreta que la decisión de mantener al Ejército en un papel reducido responde a estrategias partidistas más que a criterios técnicos o de seguridad nacional.
Esta percepción también recuerda episodios anteriores como la gestión de la DANA en Valencia, donde según denuncias, el Gobierno central limitó la ayuda disponible a las comunidades afectadas por razones políticas.
La importancia del Ejército en emergencias naturales
Más allá de la UME, el Ejército cuenta con capacidades logísticas, humanas y materiales que tradicionalmente han sido claves en la respuesta a desastres naturales, tanto antes como después de la creación de la unidad especializada. El empleo de soldados para tareas de protección y acciones preventivas, como la creación de cortafuegos, puede resultar eficaz y necesario para minimizar los daños y proteger a los habitantes de zonas amenazadas por incendios forestales.
Conclusión: una decisión política con repercusiones sociales y militares
La negativa de la ministra de Defensa a ampliar el despliegue del Ejército en la lucha contra los incendios ha generado rechazo en altos mandos militares y plantea un debate sobre la gestión política de las emergencias en España. La falta de apoyo más amplio de las Fuerzas Armadas, a pesar de contar con miles de efectivos y medios, puede estar condicionada por cálculos políticos que podrían poner en riesgo la efectividad de la respuesta ante la gravedad de la crisis actual.
La sociedad y los políticos de oposición demandan mayor transparencia y una explicación clara sobre el alcance y los motivos que limitan la implicación militar en estas emergencias que afectan al país.
Enlaces recomendados
- Unidad Militar de Emergencias (UME) – Ministerio de Defensa
- Información sobre incendios forestales en España
- Ministerio de Defensa de España – Wikipedia
Imagen: www.abc.es




