Kick: una promesa truncada en el mundo del streaming
Kick nació en 2022 con la intención de convertirse en una «alternativa libre» a plataformas como Twitch, ofreciendo a los creadores de contenido la posibilidad de emitir sin las estrictas restricciones habituales. Además, destacaba por sus beneficios económicos, ya que hasta un 95% de los ingresos por suscripciones iban directamente a los streamers. Sin embargo, tres años después, la plataforma afronta fuertes críticas por su permisividad frente a contenidos violentos, tolerancia con apuestas en línea y una creciente toxicidad en sus emisiones.
La trágica muerte de un streamer en directo
El caso Jean Pormanove y la ausencia de filtros
La atención mediática sobre Kick se acentuó a raíz de la muerte de Raphaël Graven, conocido en internet como Jean Pormanove, quien falleció durante una retransmisión en vivo que duró más de 289 horas. El creador francés murió mientras dormía, y usuarios presentes en la emisión intentaron alertar su estado sin éxito. Antes de su fallecimiento, también fue víctima de agresiones físicas e insultos por parte de otros participantes en la transmisión.
Este lamentable episodio reveló las limitaciones de la plataforma en cuanto a moderación y control de contenidos. Aunque casos como el de Pormanove no son aislados, Kick ha acumulado polémicas por emitir contenido que incluye menores en situaciones vulnerables, normalización del consumo de drogas y apuestas, así como agresiones físicas en vivo.
Un ecosistema tóxico sin límites claros
María Delgado, profesora de Comunicación Digital en la Universidad de Barcelona, destaca que «Kick se vendió como el lugar donde todo estaba permitido, y eso es un arma de doble filo». Al faltar normas claras, la plataforma premia a los creadores más extremos que generan polémica, aunque sea a costa de la seguridad y dignidad de las personas.
Durante la emisión en la que falleció Pormanove, más de 10,000 usuarios seguían su directo. Para ponerlo en perspectiva, eventos perturbadores como un accidente de auto a 200 km/h o agresiones a ancianos han tenido audiencias masivas en la misma plataforma, mostrando la preocupación sobre el fenómeno y el alcance de este tipo de contenido.
Inicios controvertidos: raíz en el mundo de las apuestas
Kick está parcialmente financiada por los fundadores de Stake.com, una casa de apuestas online. Desde su lanzamiento, esta relación ha suscitado críticas por dar relevancia a contenidos de juegos de azar y casinos online sin controles sólidos de edad, lo que puede normalizar la ludopatía, especialmente en el público joven. Según expertos, este hecho afecta negativamente la salud digital de la comunidad y contribuye a un entorno tóxico.
La profesora Delgado explica que «las plataformas no son neutrales» y que al permitir y monetizar contenido abusivo, Kick prioriza maximizar el tiempo de visionado en lugar del bienestar de sus usuarios. Esta dinámica convierte la humillación y la transgresión en un espectáculo rentable.
Refugio de creadores polémicos y el impacto social
Además, Kick ha sido refugio para algunos streamers expulsados de otras plataformas debido a conductas inapropiadas. Por ejemplo, el español Simón Pérez, sancionado por consumir cocaína en directo y apostar en casinos online, ha continuado su actividad en Kick. Esto fomenta la percepción de que la plataforma es un “vertedero digital” donde no solo se toleran sino que se incentivan contenidos controvertidos.
La compañía ha declarado haber reforzado sus equipos de moderación y endurecido las normas contra el acoso y la violencia, aunque la aplicación de estas políticas se percibe aún errática y poco efectiva, según diferentes analistas.
Conclusión: un llamado a la responsabilidad digital
Kick ejemplifica la complejidad actual de las redes sociales de streaming, donde la ausencia de regulación adecuada puede facilitar la difusión de contenido dañino. Mientras la plataforma enfrenta críticas crecientes, el riesgo para la salud mental y la seguridad de usuarios parece estar en aumento, mostrando la necesidad de establecer límites claros.
Para informarte sobre iniciativas para frenar los mensajes de odio en redes sociales, puedes consultar el artículo del Gobierno y redes sociales crearán un grupo de trabajo.
Imagen: www.abc.es




