Javier Madrigal: Una voz experta frente al fuego incontrolado en España
En medio de uno de los veranos más devastadores en cuanto a incendios forestales, Javier Madrigal, experto en incendios y gestor forestal, observa con preocupación los fuegos que arrasan miles de hectáreas en el noroeste de España. Su mirada experta no alberga sorpresa, sino la confirmación de una crisis que viene gestándose durante más de sesenta años de abandono rural.
¿Por qué este verano los incendios son extraordinarios?
Madrigal explica que la simultaneidad de grandes incendios dificulta la labor de extinción. Los fuegos, impulsados por el viento y cercanos a poblaciones, sobrepasan los recursos y estrategias de emergencia habituales. Esta complicada situación —agregó— marca un nivel extraordinario que confirma pronósticos científicos previos a estas dramáticas circunstancias.
El impacto del abandono rural en la vegetación y el fuego
El experto recalcó que las raíces del problema no se encuentran en un ciclo climatológico reciente, sino en el despoblamiento y descuido que comenzó en los años 60 y 70. La migración masiva a las ciudades dejó los montes sin manejo ni limpieza, lo que generó un combustible vegetal abundante y propicio para grandes incendios. Por ello, incluso acciones en una temporada determinada no habrían evitado las llamas de este verano, excepto con un planteamiento estructural y a largo plazo.
Menor número de incendios, pero mayor peligrosidad
Según Madrigal, pese a que hoy España registra entre 8.000 y 10.000 incendios anuales —frente a los 30.000 o 40.000 de finales del siglo XX— la acumulación de material inflamable durante años provoca episodios más virulentos y dañinos. Además, los fuegos ya no solo afectan zonas rurales sino que llegan a las ciudades, como ocurrió en Madrid o Vigo, alertando de un cambio significativo en la dinámica del fuego.
¿Qué son los incendios de sexta generación?
La discusión sobre los “incendios de sexta generación” se basa en aquellos fuegos que escapan a toda capacidad de control y afectan la meteorología local. Madrigal apunta que, en realidad, lo observado este año corresponde a incendios de cuarta y quinta generación, caracterizados por múltiples brotes activos simultáneamente y la proximidad a núcleos urbanos, aumentando la complejidad y el riesgo.
Medios de extinción y prevención: ¿qué se necesita realmente?
Sobre la petición de más brigadas y recursos, el experto reconoce la necesidad de mayor profesionalización y mejores condiciones laborales para los bomberos forestales, especialmente en la era del cambio climático. Sin embargo, advierte que un aumento exclusivamente en los medios de extinción no solucionará el problema. Para Madrigal, la prevención debe enfocarse en políticas valientes orientadas a la gestión sostenible del territorio y la recuperación del mundo rural.
Medidas políticas imprescindibles para revertir la situación
El abandono rural requiere un pacto de Estado que contemple mejorar infraestructuras como transporte, educación y servicios médicos en las zonas rurales para atraer y retener población. Favorecer actividades como el pastoreo o las explotaciones forestales sostenibles es clave para que el monte deje de ser un espacio abandonado y vulnerable al fuego. Sin estos cambios socioeconómicos profundos, las medidas actuales solo tendrán un impacto limitado.
Coexistir con el fuego: el concepto del “fuego amigo”
Frente a una realidad donde el incendio es inevitable, Madrigal defiende el uso controlado y planificado del fuego como método preventivo, una práctica conocida como “fuego amigo”. Se trata de quemas gestionadas durante épocas seguras que reducen el riesgo de incendios mayores fuera de control. No obstante, esta estrategia requiere comunicación clara a la población para evitar malentendidos.
Modelos exitosos de gestión: el ejemplo australiano
Australia, en particular su suroeste, implementa con éxito el fuego técnico inspirado en las tácticas indígenas aborígenes, utilizando llamas controladas para proteger ecosistemas y ciudades. Esta técnica favorece la regeneración forestal natural y permite que los recursos de extinción actúen desde puntos estratégicos, evitando incendios de gran envergadura.
Especificidades regionales: ¿por qué Soria parece más protegida?
Madrigal también señala que el fuego no depende únicamente de la meteorología, sino de factores socioeconómicos y culturales. Provincias como Soria no sufren incendios tan severos gracias a sus explotaciones forestales tradicionales y a una población vinculada activamente al cuidado del monte. Sin embargo, cada territorio debe encontrar su propia estrategia adaptada a su realidad local.
Medidas judiciales y prevención cultural
Respecto a la propuesta de prisión permanente revisable para incendiarios, Madrigal se opone alegando que el castigo penal elevado ya existe y que el problema es sociocultural, por lo que no puede solucionarse sólo con sanciones judiciales. La prevención debe incluir educación, políticas territoriales y modelos de gestión que reduzcan el riesgo y la incidencia del fuego.

Imagen: www.abc.es




