El Pentágono estudia crear una Fuerza de Reacción Rápida contra disturbios civiles
El gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, está considerando la creación de una Fuerza de Reacción Rápida contra Disturbios Civiles. Esta unidad estaría compuesta por cientos de reservistas de la Guardia Nacional y unos 600 soldados en guardia permanente, con la capacidad de desplegarse en menos de una hora para responder a protestas o agitación social en ciudades estadounidenses con altos índices de delincuencia o disturbios.
Organización y despliegue territorial
Esta fuerza se dividiría en dos grupos de 300 integrantes cada uno, con bases estratégicas en Alabama y Arizona. Estas localidades permitirían cubrir de manera rápida las zonas este y oeste del río Misisipi, asegurando una rápida movilidad y respuesta a nivel nacional.
El concepto propone que esta unidad esté bajo control federal, lo que significa que el presidente tendría la potestad de ordenarla y movilizarla incluso si los gobernadores de los estados involucrados no cooperan o se oponen a su despliegue. El plan fue inicialmente revelado por el Washington Post, y se plantea como un recurso permanente para proteger edificios y funciones del Gobierno federal en estados donde puedan surgir situaciones de agitación social.
Contexto y motivaciones del plan
En la rueda de prensa ofrecida en la Casa Blanca, Trump presentó la intervención federal en Washington D.C. como el modelo que se podría replicar en otras metrópolis estadounidenses controladas por los demócratas, como Chicago, Los Ángeles o San Francisco. La intención es que estas ciudades reduzcan la delincuencia, o de lo contrario, serán militarizadas en un despliegue similar al de la capital.
El presidente enfatizó que la presencia de las fuerzas federales, la Guardia Nacional y unidades especializadas será “una presencia abrumadora en las calles” para garantizar la seguridad y la restauración del orden. Este modelo se basa en la idea de que la cooperación entre autoridades federales, estatales y locales es clave para enfrentar la delincuencia y proteger a los ciudadanos y las infraestructuras públicas.
Mensaje a los bastiones demócratas
El mensaje del Ejecutivo es claro: o se reduce la delincuencia o llegaría la militarización masiva de ciudades que tradicionalmente han sido gobernadas por la izquierda. Trump aseguró que Washington D.C. será un modelo de rápida acción y de éxito, pero advirtió que si los gobiernos locales «no aprenden la lección», el gobierno federal tendrá que actuar con más contundencia.
Primer despliegue en Los Ángeles: un precedente controvertido
En junio pasado, el presidente ordenó el despliegue de más de 4.000 miembros de la Guardia Nacional y aproximadamente 700 marines en Los Ángeles bajo mando federal, sin el consentimiento del gobernador demócrata Gavin Newsom. Esta medida buscaba proteger instalaciones y personal federal durante protestas contra las políticas migratorias de la Casa Blanca.
La operación incluyó toques de queda nocturnos y patrullas militares visibles en el centro de la ciudad, generando un amplio debate sobre la constitucionalidad y la conveniencia de emplear fuerzas militares en tareas de seguridad interna.
Marco legal: límites y excepciones
La ley Posse Comitatus de 1878 prohíbe la participación de las Fuerzas Armadas en la seguridad interna, salvo que el Congreso lo autorice. Sin embargo, la Guardia Nacional puede operar bajo control estatal y existe la Insurrection Act de 1807, que permite al presidente desplegar tropas federales para controlar insurrecciones o proteger derechos civiles, incluso sin el consentimiento del gobernador.
En el caso de Los Ángeles, el gobernador presentó una demanda contra la intervención alegando que vulneraba el control estatal sobre la Guardia Nacional. La disputa legal sigue en marcha, aunque la mayoría de las tropas se retiraron a mediados de julio.
Resultados recientes sobre la delincuencia en Estados Unidos
En 2024, la delincuencia en las grandes ciudades estadounidenses disminuyó un 16% respecto al año anterior, según datos del Consejo de Justicia Criminal. Las ciudades como Baltimore y Chicago han experimentado descensos significativos en homicidios, robos, agresiones con armas de fuego y hurtos de vehículos, aunque el hurto en tiendas mostró un leve incremento.
Perspectivas sobre las medidas federales
Las iniciativas de militarización lideradas por Trump generan preocupación en sectores críticos que alertan sobre los riesgos de convertir a las fuerzas armadas en policía interna, lo que podría vulnerar principios constitucionales y generar conflictos políticos y sociales. Por el contrario, el gobierno insiste en que la seguridad ciudadana debe ser una prioridad y que, ante la inacción local, la intervención federal será necesaria.
Para más información sobre la aplicación y el debate de la militarización en Estados Unidos, puede consultar el artículo original en ABC Internacional.
Imagen: www.abc.es




