Pedro Salinas y la anticipación poética de la bomba atómica de Hiroshima
La reciente repercusión de la película ‘Oppenheimer’ ha renovado el interés por el poema ‘Cero’ de Pedro Salinas, obra que fue publicada casi nueve meses antes del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima. Esta pieza literaria tuvo su primera edición en la revista mexicana Cuadernos Americanos en noviembre de 1944, reflejando así una inquietante premonición sobre el horror nuclear que marcaría la historia mundial.
Contexto histórico y literario
Pedro Salinas, poeta español exiliado en Norteamérica, vivía en un período teñido de guerra y ansiedad. Durante su estancia en Estados Unidos, Salinas seguía atentamente las noticias acerca del proyecto Manhattan y las pruebas nucleares en Los Álamos, Nuevo México. Su sensibilidad y conciencia política se vieron reforzadas tras visitar el pabellón de España en la Exposición Internacional de París en 1937, donde contempló el mural ‘Guernica’ de Picasso y el retrato de Federico García Lorca, símbolos del sufrimiento provocado por la Guerra Civil Española. Esta experiencia marcó profundamente su obra y su percepción sobre la destrucción y la humanidad.
‘Todo más claro y otros poemas’, reflejo de una crisis vital
Su libro Todo más claro y otros poemas recoge no solo su ciclo amoroso sino también su descontento y preocupación por el mundo moderno, el maquinismo y la decadencia de valores humanos y culturales. Poemas como ‘Hombre en la orilla’, ‘Nocturno de los avisos’ y sobre todo ‘Cero’ manifiestan su desafección y el temor ante una catástrofe inminente, interpretada también como el derrumbe de los principios fundamentales en los que creía Salinas.
El poema ‘Cero’: imágenes y simbolismos
El poema inicia con dos citas que marcan el tono de la obra: una de Francisco de Quevedo y otra de Antonio Machado, representando el concepto de la Nada y el horror inherente a la muerte. En sus versos iniciales, Salinas describe con escalofriante precisión la caída de la bomba atómica, desde la altura a la que fue soltada hasta la devastación que provocó en la Tierra:
«Cayó ciega. La soltó,/ la soltaron, a seis mil/ metros de altura, a las cuatro./ ¿Hay ojos que le distingan/ a la Tierra sus primores/ desde tan alto?…»
Dividido en cinco partes, el poema despliega un escenario apocalíptico con imágenes de escombros, cadáveres, osarios y muerte omnipresente. La cuarta parte, en opinión de Jorge Guillén, representa «maestría perfecta», con detalles terroríficos y alegóricos como el viaje final de un barco sin rumbo, reflejando la incertidumbre y fatalidad del ser humano ante el holocausto nuclear. La evocación del barco que zarpa hacia un destino desconocido simboliza la muerte y la disolución de la esperanza.
La influencia literaria y cultural en ‘Cero’
Salinas, erudito en literatura española, retoma tópicos clásicos como los de Jorge Manrique y Antonio Machado e integra la tradición con imágenes contemporáneas de destrucción y desolación. El poema refleja una profunda crisis espiritual y cultural, un lamento por la pérdida de la civilización humanista frente al avance fríamente calculado de la tecnología bélica.
¿Cómo conoció Salinas los preparativos del arma atómica?
Un interrogante que persiste es si Pedro Salinas actuó por mera intuición o si poseía conocimiento explícito sobre el desarrollo de la bomba nuclear. Se sabe que Salinas formó parte del entorno universitario donde circulaban rumores y confidencias acerca del proyecto Manhattan. En la Universidad de Berkeley, donde ejercía el doctor Haakon Chevalier, amigo personal del físico Robert Oppenheimer, se registraron incluso acusaciones de espionaje relacionadas con filtraciones a la Unión Soviética.
Lo que resulta significativo es que, aunque no tuviera información oficial, Salinas manifestó a través de su poesía su temor y percepción del futuro negro que se avecinaba para la humanidad. Su sensibilidad y contexto histórico le permitieron anticipar y plasmar literariamente el terror que la bomba marcaría para siempre.
El exilio y la superación personal de Pedro Salinas
Tras la guerra y la crisis personal motivadas por la situación mundial y familiar, Salinas encontró refugio durante tres años en la isla de Puerto Rico, gracias a un año sabático extendido otorgado por la Universidad Johns Hopkins. Allí escribió El contemplado, un libro que sirvió como alivio tanto para sus dolencias físicas como espirituales. Su descanso final se encuentra en esta isla caribeña, que fue testigo de una etapa especialmente feliz en su vida.
Legado y relevancia de ‘Cero’ en la literatura española
El poema ‘Cero’ es una obra clave que no solo refleja la angustia de una época, sino que también se convierte en un testimonio literario premonitorio sobre una tragedia universal. Su capacidad para combinar tradición y modernidad, junto a su profunda carga emotiva, sitúa a Pedro Salinas como un poeta excepcional entre los exiliados españoles y la literatura del siglo XX.
Para profundizar más sobre la obra de Pedro Salinas y su contexto literario, recomendamos visitar el artículo sobre Pedro Salinas en Wikipedia y explorar la Real Academia Española, que ofrece recursos relacionados con la literatura española.
Los amantes de la poesía y la historia de la Segunda Guerra Mundial encontrarán en este enlace https://www.atomicarchive.com una perspectiva detallada sobre la bomba de Hiroshima, contexto esencial para entender la dimensión de la obra de Salinas.
Imagen: www.abc.es



