El desafío del recorte de peso en las MMA
En el mundo de las artes marciales mixtas (MMA), uno de los retos más complicados para los peleadores no es el combate en sí, sino el proceso de recorte de peso. Este proceso, considerado por muchos atletas como un «proceso infernal«, consiste en la deshidratación extrema para alcanzar una cifra precisa en la báscula antes de la pelea.
Todos, sin importar si son amateurs, profesionales o incluso campeones mundiales, coinciden en que esta parte del entrenamiento es la más dura y que somete al cuerpo a límites extremos, generando tensiones y problemas de salud que terminan siendo un gran obstáculo dentro del deporte.
Los peligros del recorte de peso extremo
Es precisamente durante esta fase cuando se producen más abandonos y peleas canceladas. Además, la búsqueda por llegar lo más voluminosos posible a la pelea impulsa a muchos peleadores a cambiar constantemente de división para aprovechar mejor su cuerpo y masa muscular.
Por ejemplo, luchadores que anteriormente competían en la categoría ligera (155 libras, o 70,3 kilos) están bajando hasta la división de peso gallo (135 libras, 61,2 kilos), apurando al máximo los límites para ser competitivos. Esto ha encendido las alarmas ya que el recorte de peso puede ser realmente perjudicial.
Belal Muhammad y su propuesta para la UFC
Belal Muhammad, excampeón del peso wélter (170 libras o 77,1 kilos), ha declarado que la solución pasa por crear más divisiones de peso para dar a los peleadores más oportunidades y evitar que tengan que sufrir recortes tan drásticos. Según Muhammad en su canal de YouTube, «el recorte de peso mata a mucha gente» y aumentar el número de categorías permitiría a los luchadores competir varias veces al año sin poner en riesgo su salud.
Esta propuesta, aunque beneficiosa, rompería con un modelo establecido durante años en la UFC, el mayor promotor de artes marciales mixtas del mundo, y requeriría una reestructura completa.
Las actuales categorías de peso en la UFC
Actualmente, la UFC cuenta con 8 divisiones masculinas y 3 femeninas. Las categorías masculinas son:
- Mosca: 125 libras (56,7 kilos)
- Gallo: 135 libras (61,2 kilos)
- Pluma: 145 libras (65,8 kilos)
- Ligero: 155 libras (70,3 kilos)
- Wélter: 170 libras (77,1 kilos)
- Medio: 185 libras (84 kilos)
- Semipesado: 205 libras (93 kilos)
- Pesado: hasta 265 libras (120,2 kilos)
Entre las divisiones más bajas la diferencia suele ser de 10 libras (4,5 kilos), pero entre los pesos ligeros y wélter hay un salto de 15 libras (6,8 kilos), y entre el peso medio y semipesado llega a 20 libras (9 kilos), un rango amplio que perjudica a muchos peleadores que deben adaptarse a un nivel físico muy desigual.
¿Qué ganarían las nuevas divisiones?
Más divisiones con diferencias de 10 libras permitirían a los peleadores competir en categorías más ajustadas a sus pesos naturales, lo que no solo mejoraría la salud y rendimiento sino también la competitividad y longevidad profesional de los luchadores. Por ejemplo, divisiones intermedias entre 155 y 170 libras (como 165 o 175 libras) evitarían tener que bajar o subir de forma extrema, algo considerado una utopía para el sistema UFC pero una posible revolución.
Si la UFC emprendiera este cambio, probablemente otras organizaciones seguirían su ejemplo, marcando un antes y un después en el mundo de las MMA.
Conclusión
El recorte de peso extremo sigue siendo uno de los principales problemas de las artes marciales mixtas. La propuesta de Belal Muhammad para aumentar las divisiones de peso en la UFC tiene el potencial de cambiar el deporte y proteger a los atletas. Sin embargo, implicaría transformar estructuras que llevan años en funcionamiento y que han definido el panorama actual.
Mientras tanto, el debate sobre cómo mejorar las condiciones para los peleadores y hacer el deporte más seguro y atractivo continúa activo en la comunidad mundial de las MMA.
Imagen: www.abc.es




