Fallecen 228 personas y se ponen en duda los protocolos de aviso en la DANA de Valencia
La tragedia causada por la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) del 29 de octubre de 2024 en la provincia de Valencia sigue levantando polémica tras el informe elaborado por la Guardia Civil. Este documento revela una crítica situación en la comunicación de alertas hidrológicas clave por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), lo que habría contribuido a agravar los daños causados por la crecida del barranco del Poyo.
Periodo crítico sin avisos
El instituto armado pone especial atención en el lapso de dos horas y media en el que la CHJ dejó de enviar información al Gobierno y a la Generalitat Valenciana sobre los niveles del barranco. Según el informe, luego del último aviso enviado a las 16:13 que indicaba un descenso del caudal, el registro comenzó a aumentar minutos después, sin que se transmitieran nuevas alertas hasta las 18:43, cuando ya el desbordamiento estaba causando daños significativos.
En palabras del informe, “destaca sobremanera la inexistencia de avisos durante el ascenso exponencial en las horas críticas que superaron tres umbrales de alerta, sin comunicación oportuna de esos datos extraordinarios”. Esta falta de comunicación, indican, representa una ausencia de control sobre el dispositivo de medición en uno de los momentos más delicados.
Impacto en la gestión de la crisis
El retraso en los avisos dificultó la interpretación y gestión de la crisis por parte de los organismos de Emergencias de la Generalitat, quienes disponían de datos actualizados a través del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), pero se vieron afectados por la interrupción en el envío directo de alertas, dependientes de validación manual por parte de la CHJ.
Además, el informe señala que a pesar de recibir el correo con la información del estado del barranco a las 18:43 horas, el Centro de Coordinación de Emergencias de l’Eliana no pudo valorar adecuadamente el riesgo, ni trasladó esta información al Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), donde se debatían otras amenazas como el riesgo de colapso de la presa de Forata.
Las preguntas sobre la actuación de la CHJ
De acuerdo con la Guardia Civil, deben cuestionarse las razones por las que responsables de la CHJ no emitieron las alertas correspondientes durante los momentos críticos. El informe subraya que la falta de avisos refleja un aparente vacío en el control del sistema de medición hidráulica, lo que pudo dificultar la reacción oportuna para evitar la tragedia.
Además, se critica que el mensaje de las 18:43 se utilizó para informar en bloque sobre la superación de los tres umbrales, lo cual restó valor a esa información vital al no haber sido transmitida en el momento de ocurrencia de cada alerta.
Consecuencias para la seguridad y protección civil
El documento enfatiza que, aunque existiera otra información disponible para la gestión de emergencias, era crucial que la CHJ proporcionara datos sobre el volumen real del agua que corría por los cauces en tiempo real para conocer la evolución del evento.
La situación se agravó, además, porque otros barrancos como el de la Horteta y el de Gallego se sumaron aguas abajo del sensor del Poyo, incrementando el caudal profuso que llegó a causar estragos en Torrent y otros municipios.
Evaluación de los boletines meteorológicos y previsiones
En cuanto a la función de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el informe también pone en duda su capacidad para proporcionar información en tiempo real de la evolución del evento. Se señala que los boletines de aviso de nivel rojo, los más críticos, se emitieron tardíamente, incluso cuando el momento previsto para el pico ya había pasado o estaba finalizando.
Durante la mañana del 29 de octubre se emitieron varios boletines con pocos minutos de diferencia, pero entre las 9:41 y las 16:24, un espacio de casi siete horas, no se generó ningún pronóstico que advirtiera de la inminente catástrofe.
Un análisis completo para evitar futuras tragedias
Este extenso informe, solicitado por la juez que instruye la causa penal de la barrancada, reconstruye con detalle los errores y fallos que se produjeron en la comunicación de alertas y la coordinación institucional durante una de las peores inundaciones ocurridas en la Comunitat Valenciana.
La investigación se apoya en las llamadas al 112 de afectados de la zona y en los datos de sensores para establecer la cronología de los hechos y recomendar mejorar los mecanismos de aviso, seguimiento y respuesta ante emergencias hidrológicas de tal magnitud.
Para ampliar esta información sobre la DANA y la gestión de emergencias, puede consultar noticias relacionadas y análisis en nuestro sitio web, donde se ofrece cobertura continua sobre los eventos climatológicos y la respuesta institucional.
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Imagen: www.abc.es




