- Apr 03, 2026

Descubre la etapa 15 del Camino Olvidado: Buiza a La Magdalena por la montaña

La decimoquinta etapa del Camino Olvidado: un reto de casi 30 kilómetros

La etapa número 15 del Camino Olvidado, variante de la montaña, es una jornada larga que alcanza los casi 30 kilómetros. Este recorrido, uno de los más exigentes del trayecto, lleva al caminante hasta su punto más alto en el Collado de Fito, a 1.676 metros sobre el nivel del mar.

Inicio en Buiza: primeros kilómetros por carretera y naturaleza

El recorrido inicia en Buiza, donde se encuentra el albergue de peregrinos cercano al pueblo. Desde allí, la ruta discurre por la carretera LE-3501 en dirección a La Pola de Gordón, compartiendo tramo con el Camino del Salvador.

Durante los primeros metros, caminamos junto al río Folledo y la imponente escultura del Lobo de Buiza, símbolo de la fauna local. La carretera serpentea por un valle rodeado de montañas, aproximándonos al río Casares y al Pico El Fraile, de 1.595 metros.

Paso por La Pola de Gordón y Beberino

Tras cruzar Beberino y un polígono industrial, la ruta pasa bajo las vías del tren y continúa por la avenida de la Constitución hasta llegar a La Pola de Gordón. Esta localidad es clave para abastecerse ya que ofrece todos los servicios, siendo recomendable realizar una parada para descansar o comprar provisiones.

Subida prolongada hacia Los Barrios de Gordón

Desde La Pola, se cruza el río Bernesga y se avanza hacia Los Barrios de Gordón, la siguiente pedanía. El ascenso comienza aquí, con un tramo de casi 8 kilómetros y un desnivel cercano a 600 metros. El sendero abandona el asfalto y se interna en un bosque de ribera alrededor del arroyo de Los Barrios, regalando vistas cada vez más espectaculares conforme nos alejamos de los núcleos urbanos.

Refugio de montaña y Collada Urdiales: vistas únicas en la ruta

Tras aproximadamente 3 kilómetros, se alcanza el refugio de Las Brañuelas, situado a 1.385 metros de altitud, un punto de descanso importante. Desde aquí, la ruta se empina marcadamente hacia la Collada Urdiales (1.524 metros), donde se abre una cresta que ofrece panorámicas de los picos principales, como el Pico Santiago (1.790 m), Pico Bustillo (1.853 m) y Amargones (1.897 m).

Llegada al punto más alto: Collado de Fito

El trayecto continúa por un falso llano que atraviesa un pinar en Valdelamesa hasta la cercanía de la Fuente de la Salud, señalizada para reponer agua. El último repecho de la jornada conduce al Collado de Fito, el punto más alto de este tramo con sus 1.676 metros. Aunque el paisaje puede estar parcialmente oculto por matorrales, el lugar es un hito destacado para cualquier peregrino.

Descenso hacia el impresionante desfiladero de los Calderones

Dejando atrás el Collado de Fito, el descenso se inicia con tramos pronunciados y suelos rocosos que exigen precaución para evitar resbalones. El camino, rodeado por robles y con la Sierra Negra como barrera natural, conduce al despoblado de Santas Martas.

En las ruinas destaca aún el refugio de Maraluengo, cerca del arroyo de los Calderones, que marca un punto clave para ascender hacia el desfiladero de los Calderones. Este estrecho paso geológico es uno de los atractivos más fascinantes del trayecto por su valor geomorfológico y la belleza de su entorno natural.

Características del desfiladero de los Calderones

Catalogado como Punto de Interés Geológico en León, el desfiladero ofrece un espectáculo de formación kárstica y modelado fluvial en calizas replegadas. Recorrerlo requiere atención redoblada por el terreno irregular y varios tramos muy estrechos, donde el senderista debe avanzar con cuidado entre cantos rodados y pequeñas cascadas.

Final del recorrido: La Magdalena y Canales

Al salir del desfiladero, los peregrinos pueden encontrar un merendero y la Ermita de la Virgen del Manadero, alojada en una gruta pintoresca que vale la pena visitar y descansar antes de continuar.

El tramo final toca el pueblo de Piedrasecha, reconocido por su castillo transformado en casa rural, y continua por la carretera LE-4523 atravesando Viñayo y acercándose a Otero de las Dueñas, donde se une la variante por montaña con la de La Robla. Tras un trayecto por un área urbana concurrida y tráfico intenso, el recorrido concluye en La Magdalena, cerca del río Luna y el albergue situado en Canales.

Una etapa exigente llena de paisajes y atractivos naturales

Esta etapa 15 del Camino Olvidado es sin duda un desafío para los senderistas por su distancia, las subidas y descensos pronunciados y el terreno que en ocasiones es complicado. Sin embargo, las vistas de montañas, la riqueza geológica del desfiladero y la historia de las poblaciones visitadas convierten esta jornada en una experiencia única para los amantes del senderismo y el patrimonio natural.

Para quienes quieran explorar más el Camino Olvidado, recomendamos consultar la guía completa en Wikiloc, donde está alojado el trazado oficial de la etapa 15.

Imagen: www.diariodesevilla.es

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