Vicente Fernández, antiguo alumno del Colegio Mayor San Juan Bosco de Sevilla y ex presidente de la SEPI, ha visto cómo su imagen pública ha cambiado drásticamente. Desde su juventud fue reconocido como un destacado estudiante, hasta que su implicación en una presunta red de corrupción ha conmocionado a sus antiguos compañeros y a la opinión pública.
## El origen de una amistad universitaria
Cada año, los antiguos estudiantes del Colegio Mayor San Juan Bosco, una residencia privada y religiosa situada en Sevilla, se reúnen en noviembre para un fin de semana en el campo. Esta tradición cercana y sincera se ha visto interrumpida desde noviembre de 2025, cuando Fernández faltó a la cita y desapareció sin despedirse, abandonando incluso los grupos de WhatsApp del grupo.
## Detención y acusaciones judiciales
Pocas semanas después de ese encuentro al que no asistió, Vicente Fernández fue detenido por orden del Juzgado Central 6 de la Audiencia Nacional. La causa: su presunta participación en una trama corrupta relacionada con la adjudicación amañada de contratos públicos. La investigación, liderada por la Unidad Central Operativa (UCO), apunta a un entramado corrupto vinculado al entorno del PSOE, con la ex secretaria de Organización del partido, Santos Cerdán, como máximo referente.
Fernández fue detenido junto a Leire Díez, conocida como «la fontanera del PSOE» y con quien mantenía una relación estrecha profesional y personal, lo que sorprendió a todos sus antiguos amigos.
## La caída de un funcionario ejemplar
El Vicente Fernández conocido por sus compañeros de residencia universitaria nada tiene que ver con el perfil de corrupto que describe la investigación judicial. Su trayectoria académica era intachable, destacando como número uno en las oposiciones al Servicio Jurídico de la Junta de Andalucía y con una reputación de funcionario pulcro y discreto.
Apodado «El Croata» por el acné que marcaba su rostro en la juventud, era un «ratón de biblioteca» y un «machaca» académico. Su corrección, educación y discreción le distinguían en su entorno.
### Un amigo recuerda:
«En aquellos años era ejemplar, trabajador y muy escrupuloso. Nunca imaginamos que pudiera estar involucrado en algo así».
## La influencia política y el deterioro
Su trayectoria política comenzó de la mano del PSOE, aunque en sus tiempos de juventud sus inclinaciones se acercaban más al Partido Popular. Fue María Jesús Montero, actual ministra de Hacienda y ex vicepresidenta de la Junta de Andalucía, quien impulsó su carrera política y nombró a Fernández presidente de la SEPI en 2018, poco después del inicio del Gobierno de Pedro Sánchez.
Aunque Fernández tuvo que dimitir tras su imputación por el caso Aznalcóllar, Montero lo mantuvo en funciones dentro del sector público, defendiendo su inocencia hasta que una nueva investigación puso en entredicho su gestión.
## La trama ‘Hirurok’ y su papel en la corrupción
De acuerdo con la UCO, Fernández desempeñó un papel clave en una presunta red corrupta apodada «Hirurok» (que significa «tres» en euskera), un grupo que incluía a Santos Cerdán, Leire Díez y al propio Fernández. Esta trama, según se revela en la investigación judicial, tenía como objetivo principal la manipulación de contratos públicos para beneficiar a empresas vinculadas a los investigados.
Además, Fernández colaboró con Servinabar, empresa ligada a Cerdán, y fue asesor de Tubos Reunidos, compañía salvada con fondos públicos, según los informes.
## Opinión de quienes conocieron a Fernández
La sorpresa de sus antiguos amigos fue mayúscula. Reconocen que siempre fue un empleado público ejemplar, cuidadoso con el manejo de los fondos públicos y con una pulcritud destacada en su trabajo. Sin embargo, señalan que las malas compañías y las relaciones personales influyeron en su caída.
## El respaldo de María Jesús Montero
Fuentes del último gobierno del PSOE en Andalucía confirman que Montero apostó por Fernández por su «buena fama como técnico de nivel A», el más alto dentro de la función pública. Ella lo apoyó incluso después de su imputación en el caso Aznalcóllar, defendiendo su inocencia y contribuyendo a mantenerlo al frente del sector público durante casi dos años más.
Aunque ambos han afirmado que su relación terminó con su salida de la SEPI, la investigación apunta a que Fernández pudo mantener cierto control indirecto, ayudado por la protección que le brindaba Montero, cuyo nombre apareció en los llamados «diarios» de Leire Díez.
## Conclusión: Un ejemplo roto por la corrupción
La caída de Vicente Fernández, de ejemplo académico y funcionario público intachable a presunto protagonista de una trama corrupta, supone un golpe en la reputación del entorno político sevillano y del PSOE. Su historia recuerda a la complejidad de la política contemporánea, donde la línea entre la integridad y la corrupción puede desdibujarse.
### Para más información:
– [Audiencia Nacional](https://www.poderjudicial.es/)
– Caso Aznalcóllar en El País: https://elpais.com/tema/caso_aznalcollar/
Imagen: www.elmundo.es















