En las elecciones andaluzas de 2026, el PSOE ha sufrido uno de los golpes más duros de su historia reciente, enfrentándose a una profunda crisis que ha reavivado los debates internos sobre el liderazgo regional, especialmente en torno a María Jesús Montero. El partido, que gobernó la comunidad durante 37 años consecutivos hasta su derrota en 2018, atraviesa ahora un periodo de reflexión y tensión tras cosechar resultados que incluso superan a la baja expectativa prevista por algunos sondeos.
## La crisis del PSOE andaluz tras la pérdida de poder
Desde la pérdida del gobierno regional en 2018, el PSOE andaluz no ha logrado recuperar la fortaleza que mostraba en el pasado, y la situación se ha agravado tras las recientes elecciones. María Jesús Montero, la actual secretaria general de la federación andaluza y vicepresidenta del Gobierno central, ha sido señalada por algunos sectores como incapaz de revertir la mala situación anímica y electoral que vive el partido.
### Las voces críticas dentro del socialismo andaluz
Los antiguos seguidores de la ex presidenta Susana Díaz, conocida como el sector «susanista», han puesto en duda la capacidad de Montero para liderar otro ciclo electoral. Aunque la apoyaron inicialmente, considerándola «lo mejor de lo que había» en su momento, reconocen ahora que el partido necesita un recambio urgente para afrontar los retos venideros.
Este grupo coincide en que la renovación es necesaria, aunque difiere en el momento oportuno para llevarla a cabo. Figuras históricas como Rafael Escuredo han exigido cambios inmediatos, pero desde el susanismo se apuesta por la prudencia, valorando que abrir ahora un proceso de liderazgo podría ser contraproducente, especialmente teniendo en cuenta el calendario electoral que incluye elecciones municipales y generales en 2027.
### Los resultados electorales: un retroceso y una herencia difícil
Los resultados de estas elecciones han perforado el suelo establecido en 2022 bajo la dirección del entonces secretario general Juan Espadas. Pese a que la proyección fue inicialmente pesimista, con encuestas apuntando incluso a menos de 28 escaños, el PSOE obtuvo finalmente 28 diputados, lo que algunos interpretan como un signo de que Montero logró recuperar parcialmente terreno perdido.
Aunque se reconoce que la responsabilidad no recae exclusivamente en María Jesús Montero, también se subraya que la «mochila» heredada, en referencia a la gestión anterior y la identificación con la dirección nacional de Pedro Sánchez, ha sido un lastre importante. Las críticas más fuertes se centran en la incapacidad de Montero para enderezar el rumbo y la necesidad de un liderazgo nuevo y más efectivo.
## Reacciones internas y estrategia para el futuro
La reunión de la ejecutiva provincial del PSOE andaluz celebrada tras los comicios reflejó un sorprendente cierre de filas alrededor de Montero, sin voces críticas abiertas ni disensiones significativas. Un miembro destacado de la dirección calificó a la secretaria general como «más fuerte de lo que esperaba», destacando su compromiso para enfocarse en la oposición y la preparación de los próximos comicios.
### Prioridad: movilización y preparación electoral
Según fuentes internas, el primer objetivo, la movilización del electorado socialista, fue cumplido, y el segundo, debilitar la mayoría absoluta del presidente Juanma Moreno, también se logró parcialmente, forzando a que el PP necesite pactar con otras fuerzas, como Vox. Bajo esta perspectiva, algunos miembros de la dirección consideran que los análisis son demasiado simplistas y que, pese a la caída en votos y escaños, la situación de partida y las expectativas hacían prever un peor resultado.
### El futuro del liderazgo socialista en Andalucía
Aunque el Comité Director del PSOE-A aún no ha sido convocado, no se esperan movimientos significativos contra María Jesús Montero a corto plazo. Sin embargo, la semilla del cambio está sembrada y, según los susanistas, será necesario abordar la renovación de la cúpula tras las elecciones nacionales, a menos que estas se adelanten a este mismo año, en cuyo caso el proceso debería acelerarse.
La líder socialista enfrenta así un escenario complejo, con la necesidad de reconstruir la confianza en un partido que no encuentra aún una vía clara para recuperar la hegemonía en Andalucía. La atención de los ciudadanos de Dos Hermanas y de toda la comunidad andaluza estará puesta en cómo el PSOE aborda esta crisis y gestiona su futuro político.
Imagen: www.elmundo.es















