Ucrania impulsa una reclamación histórica por daños climáticos derivados de la guerra
Los efectos de la guerra en Ucrania han causado un daño ambiental sin precedentes, equiparable a las emisiones anuales de gases de efecto invernadero de países como Austria, Bélgica e Irlanda juntos. En un paso innovador durante la Cumbre del Clima de Brasil (COP30), Ucrania ha anunciado su intención de reclamar a Rusia una indemnización por los costos climáticos ocasionados por el conflicto bélico, que superan los 43.000 millones de dólares. Esta medida convirtió a Ucrania en el primer país que plantea pasar factura climática derivada de una guerra.
El impacto ambiental provocado por el conflicto en Ucrania
Emisiones de gases de efecto invernadero a gran escala
El viceministro ucraniano de Economía, Medio Ambiente y Agricultura, Pavlo Kartashov, destacó en la COP30 que «el daño climático forma parte innegablemente de la devastación que sufre Ucrania». Explicó que, aunque el país está sufriendo directamente la violencia, las repercusiones climáticas se sentirán mucho más allá de las fronteras, recordando que «la naturaleza no conoce fronteras».
El cálculo realizado por la Initiative on Greenhouse Gas Accounting of War (IGGAW), que se utiliza como base para la reclamación, estima que el conflicto ha generado aproximadamente 237 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en los últimos tres años. Estos datos reflejan el gran impacto de la maquinaria bélica, los incendios forestales y la destrucción de infraestructuras.
Principales fuentes de contaminación derivadas del conflicto
Gran parte de las emisiones provienen del uso intensivo de combustibles fósiles en tanques, aviones y vehículos militares, que consumen grandes cantidades de diésel y queroseno. Los incendios forestales, especialmente en las zonas de combate donde se dificulta la intervención de bomberos debido a la guerra y la sequía, también incrementan significativamente la liberación de gases contaminantes.
Además, los ataques a depósitos y refinerías de petróleo en Ucrania provocan fugas masivas que agravan la contaminación, y la interrupción del tráfico aéreo en la región obliga a los vuelos civiles a realizar rutas más largas, aumentando la huella ambiental global.
Una reclamación pionera que será presentada en 2026
La demanda formal se presentará en 2026, respaldada por el registro de daños medioambientales establecido a raíz de una resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU en 2022, la cual obliga a Rusia a indemnizar a Ucrania por las consecuencias de la invasión. De esta forma, Ucrania buscará convertir en un precedente internacional la responsabilidad por las emisiones contaminantes derivadas de conflictos armados.
Lennard de Klerk, principal autor del informe de IGGAW, subraya que «una vez presentada, Ucrania será el primer país en responsabilizar a otro Estado por las emisiones climáticas derivadas de una guerra». Esta iniciativa cuenta con el respaldo de un reciente dictamen de la Corte Internacional de Justicia, que afirma que los daños ambientales deben ser reparados o compensados por quienes los causan.
Compromisos de Ucrania para la recuperación ambiental futura
Ucrania ha declarado que el dinero obtenido a través de esta compensación servirá para minimizar daños futuros en el clima y fomentar la reconstrucción sostenible. Entre los planes se incluyen inversiones en infraestructuras bajas en carbono, restauración de tierras, reforestación de áreas devastadas por el conflicto y transformación de ciudades para lograr la neutralidad climática.
Medidas para enfrentar las consecuencias climáticas
- Renovación y protección de bosques afectados por incendios.
- Adaptación de infraestructuras y energías para reducción del impacto ambiental.
- Mejora de la productividad agrícola con métodos sostenibles.
Un llamado internacional a la responsabilidad climática en tiempos de guerra
Este caso abre la puerta a nuevas formas de abordar el cambio climático vinculándolo con los conflictos armados y las responsabilidades internacionales. La guerra en Ucrania demuestra cómo la crisis climática y la violencia se entrelazan, acelerando procesos de destrucción ambiental que tienen repercusiones globales.
Para más información sobre el impacto climático en España y el mundo, puede consultar el artículo sobre daño climático y adaptación, disponible en ABC España.
Conclusión
El histórico anuncio de Ucrania para reclamar la factura climática derivada de la guerra marca un hito en el reconocimiento internacional de la responsabilidad ambiental ligada a conflictos bélicos. Esta reclamación busca no solo la reparación económica, sino también fomentar un futuro más sostenible y resiliente para las sociedades afectadas y para el planeta.
Imagen: www.abc.es




